QUÉ ES LA YERSINIA

La Yersinia enterocolitica pertenece al género Yersinia, representante de las Enterobacteriaceae, bacilo corto, con flagelos perítricos, G-, no esporulado, anaerobio facultativo, catalasa+ y oxidasa-.
Puede crecer dentro de los límites de una amplia gama de temperaturas, desde -1 °C hasta +42°C, con un óptimo cercano a 29°C; a 37°C necesita factores de crecimiento en el medio, como biotina y tiamina.
Algunas de las características de la Yersinia dependen de la temperatura; así, es móvil por debajo de 30°C pero inmóvil a temperaturas superiores, gracias a sus flagelos; como otros psicrótrofos, es capaz de crecer a temperaturas de refrigeración, pero con lentitud.
Es termosensible, si bien hay variaciones entre especies.
El pH óptimo está comprendido entre 7 y 8, con un mínimo de 4 y un máximo de 10. Es poco tolerante en medios halófilos, ya que no crece en aquellos que tienen un 7% de sal.
Es posible aislar el bacilo (Yersinia) en muestras de diferente procedencia ambiental, entre las que se incluyen el suelo, el agua dulce y el tracto intestinal de bastantes animales.
Diversos estudios han servido para demostrar su presencia en alimentos corno leche y derivados, carnes especialmente, cerdo, canales de aves de corral, pescado, marisco, frutas y hortalizas.
Al no ser una bacteria demasiado exigente la Yersinia aguantar bien temperaturas bajas, tiene una gran aptitud para invadir la mayoría de productos alimenticios, sobrevivir y multiplicarse en ellos, incluso, a temperaturas de refrigeración.
El género Yersinia comprende tres especies patógenas para el ser humano: Yersinia enterocolitica, relacionada principalmente con la gastroenteritis; Yersinia pseudotuberculosis, vinculada con la adenitis mesentérica; y Yersinia pestis, responsable de la temida peste bubónica.
Dentro, del género se han creado siete especies nuevas partiendo de cepas apatógenas, descrita hasta ahora como «parecidas a Yersinia enterocolítica»; encontradas con facilidad en los alimentos: Yersinia frederiksenü, Yersinia intermedia, Yersinia kristenscni,Yersinia mollareti y Yersinia bercoveri. Estas especies se diferencian de Yersinia enterocolitica a través de pruebas bioquímicas.
El género Yersinia toma su nombre del bacteriólogo francés Alexandre Yersin, que en 1894 describió el organismo responsable de la peste bubónica, en el cual se encuadró a varios representantes del género fasleurella.
Yersinia enterocolitica ha sido denominada de diferentes formas: Pasteurella X, Pasteurella pseudotuberculosis y Bacterium enterocoliticum. En 1964, Frederik-sen, al comparar distintos aislamientos identificados como Pasteurella spp. y Bacterium e.nterocoliticum, propuso la creación de la nueva especie de Yersinia enterocolitica.
Toxinas y virulencia de la Yersinia
Existen cepas de Yersinia enterocolitica patógenas para el ser humano y otras no patógenas. Su capacidad patogénica está relacionada con la secreción de enterotoxina y con la capacidad invasiva de las células.
Sólo se ha podido identificar una enterotoxina termoestable, especialmente, en cepas de origen clínico, con una actividad comparable a la de Escherichia coli.
Además de resistir el calor (121 °C durante 30 minutos), aguanta el frío (4°C durante 7 meses) y las variaciones de pH (entre 1 y 11). Esto significa que resiste en alimentos tratados por calor, conservados en frío y ácidos, así como el tránsito gástrico.
No obstante, las cepas enterotóxicas producen la toxina durante el período de crecimiento, lo que ocurre a 25°C, no a 37°C. Esto lleva a dudar sobre la capacidad enteratoxigénica en vivo, aunque se puede preformar en el alimento y permanecer en él hasta su consumo.
La toxina sería responsable de las formas más benignas y únicamente intervendría en las etapas iniciales de la enfermedad. La capacidad de producción de esta toxina no se limita a Yersinia enterocolitica, de modo que se observa también en numerosas cepas ambientales.
La virulencia de las cepas está relacionada con su carácter invasivo en los enterocitos, aunque se han comprobado cepas invasivas no patógenas.
Las bacterias ingeridas que resisten el paso por el estómago se adhieren a las células mucosas de las placas de Peyer, adhesión que está mediada por proteínas de la membrana externa de la bacteria.
La bacteria adherida es englobada por endocitosis y sobrevive dentro de la célula mucosa sin gran multiplicación, pero pudiendo ejercer acción citotóxica.
Cuando es liberada a la lámina propia intestinal, invade las células fagocitarias y se multiplica, causando una reacción inflamatoria local. El conjunto de lesiones producidas por la Yersinia originan una mala absorción y pérdida osmótica de líquidos, con la consiguiente diarrea.
El misterio de la bacteria que ama el frigorífico
Una de las características más sorprendentes de Yersinia enterocolitica es su capacidad para sobrevivir y multiplicarse a temperaturas en las que la mayoría de las bacterias patógenas apenas pueden crecer.
Por este motivo se considera una bacteria psicrótrofa, es decir, capaz de desarrollarse en ambientes fríos, incluyendo las temperaturas habituales de refrigeración doméstica.
Mientras que muchos microorganismos reducen drásticamente su actividad metabólica por debajo de los 10 °C, Yersinia enterocolitica puede continuar creciendo lentamente incluso a temperaturas cercanas a los 4 °C.
Adaptaciones para sobrevivir al frío
Esta extraordinaria capacidad se debe a diversos mecanismos biológicos que le permiten mantener el funcionamiento celular en condiciones adversas.
Entre ellos destacan:
- Modificaciones de la membrana celular para conservar su fluidez.
- Producción de proteínas adaptadas al frío.
- Ajustes metabólicos que optimizan el uso de energía.
- Capacidad para competir con otros microorganismos menos resistentes.
Estas adaptaciones convierten al frío en una ventaja ecológica más que en una barrera para la bacteria.
El frigorífico no siempre detiene el crecimiento microbiano
Muchas personas asumen que la refrigeración elimina automáticamente el riesgo de contaminación bacteriana.
Sin embargo, el frío únicamente ralentiza el crecimiento de la mayoría de los microorganismos.
En el caso de Yersinia enterocolitica, la refrigeración puede permitir su supervivencia durante periodos prolongados e incluso favorecer su multiplicación gradual en determinados alimentos.
Este fenómeno explica por qué algunos brotes se han asociado a productos almacenados correctamente desde el punto de vista de la temperatura.
Alimentos especialmente vulnerables
Los alimentos más frecuentemente implicados incluyen:
- Carne de cerdo y derivados.
- Productos cárnicos listos para consumir.
- Leche y productos lácteos.
- Vegetales crudos.
- Alimentos refrigerados durante largos periodos.
La combinación de refrigeración prolongada y contaminación inicial puede favorecer el aumento progresivo de la carga bacteriana.
Una ventaja evolutiva poco común
La capacidad de crecer en frío proporciona a Yersinia una ventaja que pocos patógenos intestinales poseen.
Mientras otras bacterias quedan prácticamente inactivas, Yersinia puede seguir desarrollándose lentamente y mantenerse viable hasta el momento de su consumo.
Por esta razón se considera uno de los microorganismos más relevantes dentro de las enfermedades transmitidas por alimentos refrigerados.
¿Cómo invade el intestino? El asalto a las placas de Peyer
Una vez ingerida a través de alimentos o agua contaminados, Yersinia enterocolitica debe superar varias barreras defensivas antes de establecer la infección.
La bacteria resiste el paso por el estómago y alcanza el intestino delgado, donde comienza una compleja interacción con el sistema inmunitario intestinal.
Su principal objetivo son las placas de Peyer, estructuras linfoides especializadas situadas en la pared intestinal que participan en la vigilancia inmunológica del aparato digestivo.
El punto de entrada: las células M
Para atravesar la barrera intestinal, Yersinia utiliza unas células especializadas denominadas células M, localizadas sobre las placas de Peyer.
Estas células actúan normalmente como centinelas inmunológicos, capturando microorganismos y partículas presentes en la luz intestinal para presentarlos al sistema inmunitario.
Sin embargo, Yersinia ha desarrollado mecanismos que le permiten aprovechar esta vía fisiológica para penetrar en los tejidos.
Adhesión e invasión
La superficie bacteriana posee proteínas especializadas que facilitan la adhesión a las células intestinales.
Tras fijarse a la mucosa, la bacteria induce su propia internalización y atraviesa la barrera epitelial.
Este proceso permite que el microorganismo alcance los tejidos subyacentes, donde entra en contacto con macrófagos y otras células inmunitarias.
La respuesta inflamatoria
La invasión desencadena una intensa reacción inflamatoria local.
Como consecuencia aparecen:
- Inflamación intestinal.
- Aumento de la permeabilidad de la mucosa.
- Alteración de la absorción de agua y nutrientes.
- Producción de mediadores inflamatorios.
Estos fenómenos son responsables de muchos de los síntomas digestivos característicos de la infección.
Adenitis mesentérica: la falsa apendicitis
Una de las manifestaciones más peculiares de la yersiniosis es la inflamación de los ganglios linfáticos mesentéricos.
Cuando esta reacción inflamatoria afecta a los ganglios situados cerca del apéndice, puede producir un cuadro clínico muy similar a una apendicitis aguda.
Los pacientes pueden presentar:
- Dolor en la fosa ilíaca derecha.
- Fiebre.
- Náuseas.
- Malestar abdominal.
Por este motivo, Yersinia enterocolitica es una de las causas clásicas de la denominada pseudoapendicitis.
Una estrategia eficaz
La capacidad para atravesar la barrera intestinal, sobrevivir a la respuesta inmunitaria inicial y provocar inflamación localizada constituye uno de los principales factores de virulencia de Yersinia.
Esta estrategia explica tanto los síntomas digestivos como algunas de las complicaciones posteriores asociadas a la infección.
Complicaciones inmunológicas posteriores: cuando el sistema inmunitario no olvida
En la mayoría de los pacientes, la infección intestinal causada por Yersinia enterocolitica se resuelve espontáneamente o tras el tratamiento adecuado. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de casos pueden aparecer complicaciones inflamatorias semanas o incluso meses después de haber desaparecido los síntomas digestivos.
Estas manifestaciones no suelen deberse a la presencia activa de la bacteria, sino a una respuesta inmunitaria persistente desencadenada por la infección inicial.
Por este motivo, se consideran complicaciones postinfecciosas o reactivas.
Artritis reactiva
La complicación más conocida es la artritis reactiva.
Se caracteriza por la aparición de inflamación articular después de una infección intestinal aparentemente resuelta.
Las articulaciones más afectadas suelen ser:
- Rodillas.
- Tobillos.
- Caderas.
- Articulaciones sacroilíacas.
Los pacientes pueden experimentar:
- Dolor.
- Inflamación.
- Rigidez.
- Limitación funcional.
Los síntomas pueden persistir durante semanas o meses, aunque la mayoría de los casos evolucionan favorablemente con el tiempo.
La relación con el HLA-B27
Diversos estudios han demostrado que las personas portadoras del marcador genético HLA-B27 presentan un mayor riesgo de desarrollar artritis reactiva tras determinadas infecciones intestinales, incluida la yersiniosis.
Aunque no todos los portadores desarrollarán la enfermedad, este factor genético parece influir en la intensidad y duración de la respuesta inflamatoria.
La relación entre Yersinia, HLA-B27 y artritis reactiva constituye uno de los ejemplos más estudiados de interacción entre infección y predisposición genética.
Eritema nodoso
Otra manifestación característica es el eritema nodoso, una reacción inflamatoria de la piel que se presenta como nódulos dolorosos de color rojizo o violáceo, generalmente localizados en la cara anterior de las piernas.
Esta lesión cutánea refleja una activación anómala del sistema inmunitario y suele aparecer cuando la infección intestinal ya se encuentra en fase de resolución.
Aunque puede resultar llamativa y molesta, habitualmente desaparece sin dejar secuelas permanentes.
Otras manifestaciones inmunológicas
Con menor frecuencia pueden observarse otras complicaciones relacionadas con mecanismos inmunitarios:
- Inflamación ocular.
- Tendinitis.
- Dolor musculoesquelético persistente.
- Fatiga prolongada.
- Síntomas inflamatorios inespecíficos.
La intensidad de estas manifestaciones varía considerablemente entre individuos.
¿Por qué ocurren estas complicaciones?
Actualmente se considera que ciertos componentes bacterianos pueden continuar estimulando al sistema inmunitario incluso después de que la infección haya sido controlada.
Este fenómeno puede provocar una respuesta inflamatoria desproporcionada en personas genéticamente predispuestas.
En otras palabras, el organismo continúa reaccionando frente a señales biológicas de una infección que ya no está activa.
La importancia del seguimiento clínico
La aparición de dolor articular, lesiones cutáneas o síntomas inflamatorios tras un episodio de gastroenteritis no debe ser ignorada.
El reconocimiento temprano de estas complicaciones permite instaurar medidas terapéuticas adecuadas y evitar limitaciones funcionales prolongadas.
La mayoría de los pacientes presenta una recuperación completa, aunque algunos pueden requerir seguimiento médico durante varios meses.
Diagnóstico moderno de la yersiniosis
El diagnóstico de la infección por Yersinia enterocolitica puede resultar complejo debido a que sus síntomas son similares a los producidos por otros microorganismos responsables de gastroenteritis.
La diarrea, el dolor abdominal, la fiebre y los vómitos son manifestaciones comunes a numerosas infecciones intestinales, por lo que la sospecha clínica y las pruebas de laboratorio desempeñan un papel fundamental para confirmar el diagnóstico.
En niños y adolescentes, la presencia de dolor intenso en la fosa ilíaca derecha puede incluso simular una apendicitis aguda, dificultando aún más la identificación de la enfermedad.
Coprocultivo
El coprocultivo continúa siendo una de las principales herramientas diagnósticas para detectar Yersinia enterocolitica.
Consiste en el aislamiento de la bacteria a partir de muestras de heces utilizando medios de cultivo específicos.
Sin embargo, el crecimiento de Yersinia puede ser más lento que el de otros microorganismos intestinales, por lo que es importante informar al laboratorio cuando exista sospecha clínica.
La identificación microbiológica permite confirmar la infección y diferenciarla de otras causas de gastroenteritis.
Técnicas moleculares (PCR)
La introducción de técnicas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) ha mejorado notablemente la capacidad diagnóstica.
Estas pruebas permiten detectar directamente el ADN bacteriano en muestras clínicas.
Sus principales ventajas incluyen:
- Mayor rapidez.
- Elevada sensibilidad.
- Alta especificidad.
- Capacidad para identificar diferentes especies de Yersinia.
Actualmente, muchos laboratorios utilizan paneles moleculares capaces de detectar simultáneamente múltiples patógenos intestinales.
Pruebas serológicas
La detección de anticuerpos frente a Yersinia puede resultar útil en determinadas situaciones clínicas.
Las pruebas serológicas tienen especial interés cuando:
- La infección intestinal ya ha desaparecido.
- Existen complicaciones inmunológicas posteriores.
- Se sospecha artritis reactiva asociada a Yersinia.
No obstante, la interpretación de los resultados debe realizarse siempre en el contexto clínico del paciente.
Diagnóstico diferencial
Uno de los aspectos más importantes consiste en diferenciar la yersiniosis de otras enfermedades con síntomas similares.
Entre las principales entidades que deben considerarse destacan:
Gastroenteritis infecciosas
- Salmonella.
- Campylobacter.
- Shigella.
- Escherichia coli enteropatógena.
Apendicitis aguda
La inflamación de los ganglios mesentéricos puede producir un cuadro clínico prácticamente indistinguible de una apendicitis.
Por este motivo, algunos pacientes son inicialmente evaluados por sospecha quirúrgica.
Enfermedad inflamatoria intestinal
En ocasiones, la inflamación intestinal producida por Yersinia puede simular:
- Enfermedad de Crohn.
- Colitis inflamatoria.
La diferenciación correcta evita procedimientos diagnósticos innecesarios y tratamientos inadecuados.
El valor del diagnóstico precoz
La identificación temprana de la infección permite establecer medidas de soporte adecuadas, vigilar posibles complicaciones y reducir el riesgo de secuelas inflamatorias posteriores.
Además, el diagnóstico correcto facilita la investigación epidemiológica de posibles brotes alimentarios y contribuye a mejorar la seguridad alimentaria.
Cuadros clínicos
Yersinia enterocolitica afecta con especial frecuencia a niños de menos de siete años de edad, y su período de incubación oscila entre uno y once días. Se distinguen estas tres formas clínicas:
Formas entéricas o enterocolíticas.
Los síntomas dominantes son la diarrea, liquida o semilíquida a veces, es viscosa o purulenta; en raras ocasiones, sanguinolenta, pero siempre maloliente.
El número de deposiciones es variable y puede llegar a quince o más, lo que hace necesaria la reposición hidroelectrolítica. El abdomen está sensible y hay muchos ruidos intestinales, dolor abdominal difuso, los vómitos y la fiebre son constantes.
Suele tratarse de un cuadro auto-limitado que se resuelve entre los cinco y catorce días, si bien, en ocasiones, persista durante bastante más tiempo.
Formas pseudo-apendiculares.
Estas formas próximas a la adenitis mesentérica predomina Yersinia pseudotuberculosis.
Son característicos el dolor en la fosa ilíaca derecha, que parece completamente una apendicitis, y la diarrea consecuencias de una adenitis mesenterica e ileítis terminal aguda.
Como en el caso anterior náuseas, los vómitos y la fiebre tampoco son constantes.
Otras formas.
En este apartado incluimos testaciones poco habituales o residuales presentan, casi exclusivamente, en adultos formas articulares con artritis, cutáneas con eritema nodoso, oculares, óseas y urinarias.
Las formas septicémicas o sépticopiohémicas se manifiestan en personas de edad avanzada, en alcohólicos en diabéticos y en inmunodeprimidos.
Epidemiología
Se conocen diversos serotipos de cepas patógenas de la Yersinia a los que recientemente se han incorporado otros nuevos.
Estos serotipos se consideran cepas adaptadas, las restantes, mucho más numerosas, son cepas adaptadas o en vías de adaptación.
El suelo, el agua y, por consiguiente, los vegetales son una fuente considerable de cepas no adaptadas. Los pases sucesivos de estas cepas por el ser humano provocarían su adaptación y podrían explicar, en parte, la actual emergencia de yersiniosis.
La evolución del actual comportamiento alimentario favorece esta adaptación dado el creciente consumo de vegetales crudos, la restauración colectiva y el amplio uso del frio en el medio doméstico el frío favorece la adquisición de virulencia.
Siempre se ha atribuido un origen animal a los brotes infecciosos, especialmente, al cerdo. No obstante, aunque es fácil aislar el germen en muchas partes del organismo de este animal, no todos los casos documentados tienen conexión con él; en este sentido, se han producido brotes relacionados con leche, bebidas chocolateadas, pasteles de crema, platos de arroz, agua utilizada en preparaciones culinarias y vegetales.
Además, no se debe olvidar el origen humano de los brotes, que parece el más probable para las cepas adaptadas, mediante contaminación de persona a persona por vía fecal-oral
One Health y seguridad alimentaria: del cerdo al plato
La yersiniosis constituye un excelente ejemplo del concepto One Health (Una Sola Salud), un enfoque que reconoce la estrecha relación existente entre la salud humana, la salud animal y el medio ambiente.
La circulación de Yersinia enterocolitica no depende exclusivamente de la presencia de la bacteria en una persona infectada, sino de una compleja red de interacciones que involucra animales, alimentos, agua, ecosistemas y actividades humanas.
Comprender esta conexión resulta esencial para prevenir nuevas infecciones y mejorar la seguridad alimentaria.
El cerdo: principal reservorio animal
Aunque Yersinia enterocolitica puede encontrarse en numerosas especies animales, el cerdo constituye el principal reservorio de las cepas patógenas para el ser humano.
La bacteria puede colonizar el tracto digestivo de animales aparentemente sanos sin producir síntomas evidentes.
Durante el sacrificio y procesamiento de las canales puede producirse contaminación de:
- Carne fresca.
- Productos cárnicos.
- Superficies de trabajo.
- Equipos de procesamiento.
Por este motivo, la cadena de producción porcina desempeña un papel fundamental en la epidemiología de la enfermedad.
La contaminación de los alimentos
La transmisión alimentaria continúa siendo la vía más importante de infección.
Los alimentos más frecuentemente implicados incluyen:
- Carne de cerdo insuficientemente cocinada.
- Productos cárnicos listos para consumir.
- Leche no pasteurizada.
- Vegetales contaminados.
- Agua contaminada.
La capacidad de Yersinia para multiplicarse a temperaturas de refrigeración convierte determinados alimentos refrigerados en vehículos especialmente favorables para la transmisión.
El papel del medio ambiente
El suelo, el agua y determinados ecosistemas pueden actuar como reservorios ambientales de diversas especies de Yersinia.
La contaminación ambiental puede producirse a través de:
- Excretas animales.
- Aguas residuales.
- Actividades ganaderas.
- Fauna silvestre.
Estos factores facilitan la circulación de la bacteria entre animales, alimentos y seres humanos.
La importancia de los manipuladores de alimentos
Las personas que participan en la producción, transporte, preparación y distribución de alimentos representan un elemento clave dentro de la cadena de prevención.
Las buenas prácticas higiénicas permiten reducir significativamente el riesgo de contaminación cruzada.
Entre las medidas más importantes destacan:
- Lavado adecuado de manos.
- Separación de alimentos crudos y cocinados.
- Correcta limpieza de superficies.
- Conservación segura de los alimentos.
Vigilancia epidemiológica y salud pública
La identificación de brotes alimentarios permite detectar rápidamente los alimentos implicados y establecer medidas de control.
La colaboración entre:
- Médicos
- Microbiólogos
- Veterinarios
- Industria alimentaria
- Autoridades sanitarias
resulta fundamental para reducir la incidencia de la enfermedad.
Una visión integrada de la prevención
El control de la yersiniosis no depende de una única medida preventiva.
La vigilancia de los animales, la seguridad alimentaria, la protección ambiental y la educación sanitaria forman parte de una misma estrategia.
La filosofía One Health recuerda que proteger la salud humana implica también proteger la salud animal y la calidad del entorno en el que convivimos.
Grupos de riesgo y factores que aumentan la susceptibilidad
Aunque cualquier persona puede contraer una infección por Yersinia enterocolitica, determinados grupos presentan un mayor riesgo de desarrollar formas más graves o complicaciones asociadas.
La susceptibilidad individual depende de múltiples factores relacionados con la edad, el estado inmunitario y determinadas condiciones médicas preexistentes.
Niños pequeños
La yersiniosis afecta con especial frecuencia a lactantes y niños menores de siete años.
En este grupo de edad son más habituales:
- Gastroenteritis aguda.
- Diarrea intensa.
- Fiebre elevada.
- Deshidratación.
- Dolor abdominal importante.
La inmadurez relativa del sistema inmunitario y una menor reserva hídrica favorecen la aparición de complicaciones derivadas de la pérdida de líquidos.
Personas mayores
Los adultos de edad avanzada pueden presentar una menor capacidad para controlar la infección.
Además, la presencia de enfermedades crónicas y la disminución progresiva de la eficacia del sistema inmunitario asociada al envejecimiento aumentan el riesgo de:
- Infecciones prolongadas.
- Formas invasivas.
- Bacteriemia.
- Complicaciones sistémicas.
Personas inmunodeprimidas
Los pacientes con alteraciones del sistema inmunitario constituyen uno de los grupos más vulnerables.
Entre ellos se incluyen:
- Receptores de trasplantes.
- Pacientes oncológicos.
- Personas con infección por VIH.
- Tratamientos inmunosupresores prolongados.
En estas circunstancias la bacteria puede diseminarse con mayor facilidad fuera del intestino y provocar cuadros más graves.
Diabetes y enfermedades crónicas
Diversas enfermedades metabólicas y crónicas pueden aumentar la susceptibilidad a las infecciones bacterianas.
La diabetes mellitus, las hepatopatías y algunas enfermedades renales se han asociado a un mayor riesgo de complicaciones y recuperación más lenta.
El papel del hierro: una relación biológica sorprendente
Uno de los aspectos más interesantes de Yersinia enterocolitica es su estrecha relación con el metabolismo del hierro.
Como ocurre con muchas bacterias, el hierro constituye un nutriente esencial para su crecimiento y multiplicación.
Las personas con:
- Hemocromatosis.
- Sobrecarga férrica.
- Transfusiones repetidas.
- Tratamientos prolongados con hierro.
pueden presentar un entorno biológico más favorable para la proliferación bacteriana.
Por este motivo, los pacientes con exceso de hierro corporal tienen un mayor riesgo de desarrollar formas invasivas de la infección.
Embarazo
Aunque la yersiniosis durante la gestación es poco frecuente, cualquier infección gastrointestinal importante puede favorecer:
- Deshidratación.
- Alteraciones metabólicas.
- Complicaciones obstétricas asociadas a cuadros febriles intensos.
Por ello se recomienda especial atención a las medidas de higiene alimentaria durante el embarazo.
La importancia de la prevención personalizada
La identificación de los grupos de riesgo permite adaptar las medidas preventivas y reforzar la vigilancia clínica cuando aparece una infección.
Las recomendaciones de seguridad alimentaria son especialmente importantes en personas vulnerables, ya que una infección que suele ser leve en individuos sanos puede presentar una evolución más complicada en estos grupos.
Prevención (Yersinia)
Al parecer, este tipo de infecciones está vinculado con alimentos conservados mediante fría. En esta situación, es difícil definir las medidas preventivas que limiten su extensión.
Se han propuesto varios procedimientos de control que se asemejan a los establecidas para provenir otras zoonosis, como la salmonelosis: producción y cría de animales exentos de gérmenes, cosa que, en la práctica, es difícilmente alcanzable; sistemas higiénicos de transporte y sacrificio de animales; aplicación efectiva de calor a los alimentos.
Con algunos estudios ha quedado de manifiesto la importancia de la etrisceración y de las incisiones de inspección. Igualmente, se ha demostrado útil para disminuir la contaminación de órganos en el animal la extirpación de la lengua y de las amígdalas como operación separada y previa al sacrificio del animal.
La bacteria de las plagas devastadoras
La bacteria Yersinia pestis es el agente causal de la peste, una de las enfermedades infecciosas más letales de la humanidad. A lo largo de la historia, ha protagonizado tres grandes pandemias globales, dejando una profunda huella en la demografía, la cultura y la evolución médica.
Su primer gran impacto documentado fue la Plaga de Justiniano (541-542 d.C.), que irrumpió en el Imperio Romano de Oriente desde Asia. En su punto álgido, llegó a provocar decenas de millones de muertes, desestabilizando profundamente la economía y frenando las ambiciones territoriales del emperador Justiniano.
Siglos después, la bacteria regresó con una virulencia devastadora: la Peste Negra (1346-1353). Originada en Asia Central, probablemente en la zona del actual Kirguistán, la enfermedad se extendió por Eurasia y el norte de África gracias a las rutas comerciales y a los movimientos de tropas, que incluso llegaron a utilizar cadáveres infectados como arma biológica durante el asedio de Cafa.
Esta pandemia eliminó entre un 30% y un 60% de la población europea, un colapso demográfico tan masivo que la sociedad tardó siglos en recuperarse. La tercera gran embestida histórica fue la Tercera Pandemia, que estalló en la provincia china de Yunnan en 1855.
Desde allí, se propagó a través de las rutas marítimas y el comercio de la época a todos los continentes, causando millones de fallecidos, particularmente en Asia.
En medio de esta tercera oleada, en 1894, se produjo un hito fundamental para la ciencia moderna: durante un brote en Hong Kong, el científico suizo-francés Alexandre Yersin (del Instituto Pasteur) y el investigador japonés Shibasaburo Kitasato descubrieron de forma independiente la bacteria responsable.
Nombrada Yersinia pestis en honor a su descubridor, este hallazgo permitió identificar que el principal reservorio de la enfermedad son las pulgas que parasitan a los roedores, transmitiéndose al ser humano mediante picaduras o por contacto directo.
Hoy en día, la peste ha dejado de ser una amenaza pandémica mundial gracias a las mejoras en la higiene y al tratamiento temprano con antibióticos modernos.
No obstante, la Yersinia pestis nunca ha desaparecido por completo. En pleno siglo XXI, continúa existiendo como una zoonosis endémica en varias zonas rurales de África, América y Asia, donde la Organización Mundial de la Salud sigue reportando y tratando de forma rutinaria casos esporádicos.
Descargo de responsabilidad
Hemos realizado todos los esfuerzos posibles para garantizar que la información proporcionada sea precisa, actualizada y completa, pero no se ofrece ninguna garantía al respecto.
Esta información es un recurso de referencia diseñado como un complemento y no un sustituto de la experiencia, habilidad, conocimiento de los profesionales de la salud, ni pretende ser un diagnóstico ni una terapia referenciada.
La ausencia de una advertencia para un determinado suplemento/alimento o la combinación de los mismos no debe interpretarse de ninguna manera como una indicación de seguridad, eficacia o idoneidad para un paciente determinado.
Ultimos artículos publicados
Bibliografía:
- Apuntes personales de microbiología
- Bottone EJ. Yersinia enterocolitica: Overview and Epidemiologic Correlates. Microbes Infect. 1999;1(4):323-333. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1286457999800288?via%3Dihub
- Bottone EJ. Yersinia enterocolitica: The Charisma Continues. Clin Microbiol Rev. 1997;10(2):257-276. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC172919/
- Cornelis GR. The Yersinia Ysc-Yop Virulence Apparatus. Int J Med Microbiol. 2002;291(6-7):455-462. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11890544/
- Galindo CL, Rosenzweig JA, Kirtley ML, Chopra AK. Pathogenesis of Yersinia enterocolitica and Yersinia pseudotuberculosis in Human Yersiniosis. J Pathog. 2011;2011:182051. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3335670/
- Revell PA, Miller VL. Yersinia Virulence: More Than a Plasmid. FEMS Microbiol Lett. 2001;205(2):159-164. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11750796/
- Grassl GA, Bohn E, Müller Y, Bühler OT, Autenrieth IB. Interaction of Yersinia enterocolitica with the Host Immune System. Int J Med Microbiol. 2003;293(1):61-69. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12755365/
- McNally A, Thomson NR, Reuter S, Wren BW. Add, Stir and Reduce: Yersinia spp. as Model Bacteria for Pathogenesis Research. Nat Rev Microbiol. 2016;14(3):177-190. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26876035/
- Viboud GI, Bliska JB. Yersinia Outer Proteins: Role in Modulation of Host Cell Signaling Responses and Pathogenesis. Annu Rev Microbiol. 2005;59:69-89. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15847602/
- Long C, Jones TF, Vugia DJ, et al. Yersinia enterocolitica and Yersinia pseudotuberculosis Infections. FoodNet Surveillance Reports. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3322025/
- Smego RA, Frean J, Koornhof HJ. Yersiniosis I: Microbiological and Clinicoepidemiological Aspects of Plague and Non-Plague Yersinia Infections. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 1999;18(1):1-15. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10192708/
- Hoogkamp-Korstanje JA. Yersinia enterocolitica Infection in Children. Pediatr Infect Dis J. 1988;7(1):58-61. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559626/
- Tertti R, Granfors K, Lehtonen OP, et al. An Outbreak of Yersinia enterocolitica Infection Associated with Reactive Arthritis. J Infect. 1984;8(1):33-38. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8559626/
- Granfors K. Do Bacterial Infections Trigger Reactive Arthritis? Rheum Dis Clin North Am. 2003;29(1):37-48. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1561408/
- Fredriksson-Ahomaa M, Stolle A, Korkeala H. Molecular Epidemiology of Yersinia enterocolitica Infections. FEMS Immunol Med Microbiol. 2006;47(3):315-329. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16872368/
- European Food Safety Authority (EFSA). The European Union One Health Zoonoses Report. Latest edition. https://www.ecdc.europa.eu/en/publications-data/european-union-one-health-2024-zoonoses-report
- World Health Organization (WHO). Yersiniosis Fact Sheet. Geneva: WHO; actualización más reciente. https://www.who.int/news-room/fact-sheets
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Yersiniosis. Atlanta: CDC. https://www.cdc.gov/yersinia/hcp/clinical-overview/index.html
- European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC). Yersiniosis Annual Epidemiological Report. Stockholm: ECDC. https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/YERS_AER_2022_Report.pdf
- Fredriksson-Ahomaa M, Korkeala H. Low Occurrence of Pathogenic Yersinia enterocolitica in Clinical, Food and Environmental Samples. Int J Food Microbiol. 2003;82(2):113-122. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC153140/
- Nesbakken T. Yersinia enterocolitica and Yersinia pseudotuberculosis in Foods. Int J Food Microbiol. 2009;135(3):229-236. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3335482/
- Bolton DJ, Ivory C, McDowell D. A Small Study of Yersinia enterocolitica in Retail Pork Products. Food Control. 2013;33(2):364-367. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10102966/
- EFSA Panel on Biological Hazards. Scientific Opinion on Monitoring and Assessment of Food-Borne Public Health Risks. EFSA Journal. https://www.efsa.europa.eu/en/science/scientific-committee-and-panels/biohaz
- Perry RD, Fetherston JD. Yersinia pestis — Etiologic Agent of Plague. Clin Microbiol Rev. 1997;10(1):35-66. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC172914/
- Stenseth NC, Atshabar BB, Begon M, et al. Plague: Past, Present and Future. PLoS Med. 2008;5(1):e3. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2194748/
- Snowden FM. Epidemics and Society: From the Black Death to the Present. Yale University Press; 2019. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7371815/






