Salmonella, una de las bacterias más importantes de la historia

Pocas bacterias han tenido un impacto tan profundo sobre la salud humana como Salmonella. Desde las grandes epidemias de fiebre tifoidea que acompañaron a ejércitos y ciudades durante siglos hasta los modernos brotes alimentarios asociados a huevos, aves de corral y productos procesados, este género bacteriano continúa representando uno de los principales desafíos para la salud pública mundial.
Cada año, millones de personas sufren infecciones causadas por distintas especies y serotipos de Salmonella. Aunque muchas de ellas se manifiestan como cuadros de gastroenteritis autolimitada, otras pueden evolucionar hacia infecciones invasivas graves, septicemias potencialmente mortales o las históricas fiebres tifoidea y paratifoidea.
La importancia de Salmonella radica no solo en su capacidad para producir enfermedad, sino también en su extraordinaria adaptación a múltiples hospedadores. Estas bacterias pueden encontrarse en aves, mamíferos, reptiles, insectos y seres humanos, formando una compleja red ecológica que favorece su persistencia y transmisión a escala global.
A diferencia de otros patógenos estrictamente humanos, Salmonella posee una estrecha relación con los animales destinados al consumo alimentario. Esta característica convierte a la salmonelosis en una de las zoonosis más relevantes del mundo moderno, situando la seguridad alimentaria en el centro de las estrategias de prevención.
Durante las últimas décadas, la globalización de la producción y distribución de alimentos ha modificado profundamente la epidemiología de estas infecciones. Un brote originado en una explotación ganadera, una planta procesadora o una partida de alimentos contaminados puede afectar simultáneamente a miles de personas en diferentes regiones o incluso países.
Sin embargo, el problema no termina ahí. La aparición de cepas resistentes a múltiples antibióticos está complicando progresivamente el tratamiento de determinadas infecciones, especialmente las formas invasivas y la fiebre tifoidea.
Este fenómeno ha convertido a Salmonella en uno de los microorganismos que mejor ejemplifican la creciente amenaza de la resistencia antimicrobiana a nivel global.
Al mismo tiempo, las investigaciones más recientes han ampliado nuestra comprensión sobre la relación entre Salmonella, la microbiota intestinal y el sistema inmunitario.
Hoy sabemos que el desarrollo de la infección no depende únicamente de la presencia de la bacteria, sino también del equilibrio del ecosistema intestinal, la integridad de la barrera mucosa y la capacidad defensiva del huésped.
La historia de Salmonella es, en muchos aspectos, la historia de la interacción entre el ser humano, los animales, los alimentos y los microorganismos. Comprender esta bacteria permite entender conceptos fundamentales de microbiología, epidemiología, inmunología, seguridad alimentaria y salud pública.
En este artículo exploraremos su biología, sus mecanismos de virulencia, las enfermedades que produce, su papel en la seguridad alimentaria, la crisis emergente de resistencia antibiótica y las nuevas perspectivas que relacionan la microbiota intestinal con la prevención y recuperación de la infección.
Porque detrás de una aparente intoxicación alimentaria puede esconderse uno de los microorganismos más fascinantes y estudiados de la medicina moderna.
Familia de las Enterobacteriaceae, G-, anaerobios facultativos, con un metabolismo oxidativo y fermentativo. Son productores de ácido y frecuentemente de gas.
Se multiplican bien en los medios habituales.
Entre las dieciocho y las veinticuatro horas las colonias alcanzan de 2 a 3 mm de diámetro excepto algunos serotipos, que originan siempre colonias enanas.
Taxonomía y características microbiológicas
El género Salmonella ocupa una posición destacada dentro de la microbiología médica debido a su enorme diversidad biológica y a su capacidad para infectar tanto a seres humanos como a numerosas especies animales.
Aunque durante décadas su clasificación fue compleja y objeto de frecuentes revisiones, los avances en genética molecular han permitido comprender mejor las relaciones evolutivas entre sus diferentes especies y serotipos.
Actualmente se conocen más de 2.600 serotipos diferentes de Salmonella, muchos de ellos capaces de producir enfermedad en humanos o animales. Sin embargo, solo un número relativamente reducido es responsable de la mayoría de las infecciones clínicas y brotes alimentarios.
Clasificación taxonómica
Salmonella pertenece a la gran familia de las enterobacterias, un grupo que incluye otros microorganismos importantes como:
- Escherichia coli.
- Shigella.
- Klebsiella.
- Enterobacter.
- Yersinia.
Su clasificación taxonómica es la siguiente:
- Dominio: Bacteria.
- Filo: Proteobacteria.
- Clase: Gammaproteobacteria.
- Orden: Enterobacterales.
- Familia: Enterobacteriaceae.
- Género: Salmonella.
A pesar de la enorme diversidad de serotipos, actualmente se reconocen dos especies principales.
Las dos especies del género Salmonella
Salmonella enterica
Es la especie más importante desde el punto de vista médico.
Prácticamente todas las infecciones humanas relevantes pertenecen a esta especie.
Incluye serotipos tan conocidos como:
- Salmonella Typhi.
- Salmonella Paratyphi.
- Salmonella Enteritidis.
- Salmonella Typhimurium.
Salmonella bongori.
Es mucho menos frecuente. Se encuentra principalmente en reptiles y otros animales de sangre fría. Su importancia clínica en humanos es reducida.
Las subespecies de Salmonella entérica
Dentro de Salmonella entérica existen varias subespecies.
Las más importantes son:
La Salmonella entérica (subespecie I)
Responsable de la inmensa mayoría de las infecciones humanas.
Salamae. Frecuente en reptiles y ambientes naturales.
Arizonae. Asociada principalmente a reptiles.
Diarizonae. Más habitual en animales.
Houtenae. Distribución ambiental amplia.
Indica. Menos frecuente.
Desde el punto de vista clínico, la subespecie enterica concentra prácticamente todo el interés médico.
¿Qué es un serotipo?
Uno de los aspectos más característicos de Salmonella es su enorme diversidad de serotipos.
Un serotipo es una variante identificada mediante diferencias en determinados antígenos de superficie.
La clasificación tradicional se basa en:
Antígeno O
- Localizado en el lipopolisacárido (LPS).
Antígeno H
- Asociado a los flagelos.
Antígeno Vi
- Presente en algunos serotipos, especialmente Salmonella Typhi.
- Estos marcadores permiten diferenciar miles de variantes distintas.
Los serotipos más importantes
Aunque existen más de 2.600 serotipos, unos pocos son responsables de la mayoría de las infecciones humanas.
Salmonella Enteritidis
- Asociada a huevos.
- Relacionada con aves de corral.
- Importante causa de gastroenteritis.
Salmonella Typhimurium
- Distribución mundial.
- Amplio rango de hospedadores.
- Frecuente en brotes alimentarios.
Salmonella Typhi
- Exclusivamente humana.
- Responsable de la fiebre tifoidea.
Salmonella Paratyphi
- Produce fiebre paratifoidea.
- Similar a la tifoidea, aunque generalmente más leve.
Salmonella Choleraesuis
- Mayor tendencia a producir bacteriemias.
- Más invasiva que otros serotipos.
Morfología bacteriana
Salmonella presenta las características típicas de las enterobacterias.
Se trata de:
- Bacilos Gram negativos.
- Tamaño aproximado entre 2 y 5 micrómetros.
- No forman esporas.
- Generalmente móviles gracias a flagelos.
La movilidad desempeña un papel importante en la colonización y diseminación dentro del huésped.
Una bacteria anaerobia facultativa
Salmonella puede crecer tanto en presencia como en ausencia de oxígeno.
Esta característica recibe el nombre de:
Anaerobiosis facultativa
Gracias a esta flexibilidad metabólica puede adaptarse a múltiples ambientes:
- Intestino.
- Alimentos.
- Agua.
- Suelos.
- Tejidos infectados.
Esta capacidad contribuye a su éxito ecológico.
Características bioquímicas
Las cepas de Salmonella presentan una serie de rasgos utilizados habitualmente en microbiología diagnóstica.
Entre los más importantes destacan:
- Reducción de nitratos a nitritos.
- Fermentación de glucosa.
- Producción frecuente de sulfuro de hidrógeno (H₂S).
- Oxidasa negativa.
- Catalasa positiva.
Estas características ayudan a diferenciarla de otras enterobacterias. Parte de estos rasgos ya aparecían descritos en el artículo original.
Temperatura de crecimiento
La temperatura óptima de crecimiento se sitúa aproximadamente entre:
35 °C y 37 °C
coincidiendo con la temperatura corporal de numerosos hospedadores.
No obstante:
- Puede sobrevivir a temperaturas de refrigeración.
- Tolera la congelación durante periodos prolongados.
- Es sensible a tratamientos térmicos adecuados.
La pasteurización correcta destruye eficazmente la bacteria.
Influencia del pH
El crecimiento óptimo suele producirse en medios cercanos a la neutralidad.
Puede desarrollarse aproximadamente entre:
pH 4,5 y 9
Aunque el crecimiento disminuye progresivamente en condiciones extremas.
La acidez gástrica constituye una de las barreras naturales más importantes frente a la infección.
Actividad de agua y supervivencia
Como la mayoría de las bacterias, Salmonella necesita agua disponible para multiplicarse.
Los alimentos muy secos dificultan su crecimiento.
Sin embargo, existe un aspecto importante:
⚠️ La ausencia de crecimiento no implica necesariamente muerte bacteriana.
La bacteria puede sobrevivir durante largos periodos en:
- Especias.
- Leche en polvo.
- Chocolate.
- Piensos deshidratados.
y recuperar su actividad cuando vuelve a disponer de humedad.
Resistencia ambiental
Uno de los factores que explican el éxito epidemiológico de Salmonella es su notable capacidad de supervivencia.
Puede persistir durante semanas o meses en:
- Suelos.
- Aguas.
- Material fecal.
- Equipos de producción alimentaria.
- Ambientes ganaderos.
Esta resistencia favorece enormemente la transmisión entre animales, alimentos y seres humanos.
Mucho más que una bacteria alimentaria
Aunque suele asociarse principalmente a intoxicaciones alimentarias, Salmonella es en realidad un grupo bacteriano extraordinariamente diverso.
Su capacidad para:
- Adaptarse a numerosos hospedadores.
- Sobrevivir en el medio ambiente.
- Colonizar el intestino.
- Invadir tejidos.
- Evolucionar continuamente.
ha convertido a este género en uno de los microorganismos más estudiados de la microbiología moderna.
Comprender su diversidad biológica es el primer paso para entender las enfermedades que produce y su enorme impacto sobre la salud pública mundial.
Historia de Salmonella
La historia de Salmonella está estrechamente ligada al desarrollo de la microbiología moderna, la seguridad alimentaria y la salud pública. Aunque hoy la asociamos principalmente a intoxicaciones alimentarias y fiebre tifoidea, las enfermedades causadas por este género bacteriano han acompañado a la humanidad durante siglos e incluso podrían haber influido en el resultado de guerras, epidemias y acontecimientos históricos.
La comprensión de Salmonella ha evolucionado desde las antiguas observaciones de enfermedades febriles hasta los modernos estudios genómicos que permiten rastrear brotes internacionales en cuestión de horas.
La fiebre tifoidea antes de la microbiología
Mucho antes de que se descubrieran las bacterias, los médicos ya describían enfermedades compatibles con la fiebre tifoidea.
Durante siglos se observaron cuadros caracterizados por:
- Fiebre persistente.
- Debilidad extrema.
- Dolor abdominal.
- Diarrea.
- Alteraciones neurológicas.
Estas enfermedades eran especialmente frecuentes en:
- Ciudades densamente pobladas.
- Campamentos militares.
- Zonas con saneamiento deficiente.
La ausencia de agua potable y sistemas adecuados de eliminación de residuos favorecía enormemente la transmisión.
¿La plaga de Atenas fue fiebre tifoidea?
Uno de los debates más interesantes de la historia médica gira en torno a la llamada:
Plaga de Atenas (430 a.C.)
Durante la Guerra del Peloponeso, una epidemia devastadora afectó a la ciudad de Atenas y causó la muerte de miles de personas.
El historiador griego:
Tucídides
describió detalladamente los síntomas de la enfermedad.
Algunos estudios modernos realizados sobre restos humanos han sugerido que el agente responsable podría haber sido:
Salmonella entérica serotipo Typhi
Aunque esta hipótesis continúa siendo objeto de debate científico.
Si fuera correcta, la fiebre tifoidea habría influido directamente en uno de los episodios más importantes de la historia clásica.
Las enfermedades entéricas en los ejércitos
Durante siglos, las enfermedades infecciosas causaron más bajas militares que los propios combates.
Las fiebres entéricas eran especialmente frecuentes en:
- Campamentos militares.
- Guarniciones.
- Barcos.
- Asedios prolongados.
La combinación de:
- Agua contaminada.
- Mal saneamiento.
- Hacinamiento.
- Conservación deficiente de alimentos.
Creaba condiciones ideales para la propagación de Salmonella.
Daniel Elmer Salmon
El género Salmonella recibe su nombre de:
Daniel Elmer Salmon (1850-1914), veterinario y patólogo estadounidense.
Salmon fue una figura destacada en el estudio de las enfermedades animales y en la creación de programas de inspección sanitaria en Estados Unidos.
Curiosamente, la bacteria no fue aislada directamente por él.
Theobald Smith y el descubrimiento de la bacteria
El primer aislamiento del microorganismo fue realizado por:
Theobald Smith
uno de los pioneros de la microbiología estadounidense.
En 1885 logró aislar una bacteria asociada al cólera porcino.
Durante años se creyó erróneamente que esta bacteria era la causa de la enfermedad.
Posteriormente se descubrió que el agente responsable era otro microorganismo, pero el nombre Salmonella ya había quedado establecido en honor a Daniel Salmon.
La revolución bacteriológica
A finales del siglo XIX y principios del XX, los avances impulsados por:
- Louis Pasteur.
- Robert Koch.
- Émile Roux.
- Theobald Smith.
permitieron identificar los agentes causantes de numerosas enfermedades infecciosas.
La fiebre tifoidea dejó de considerarse un castigo inevitable y comenzó a entenderse como una enfermedad transmisible causada por una bacteria específica.
Este cambio marcó el inicio de las modernas estrategias de prevención.
El descubrimiento de los portadores sanos
Uno de los hallazgos más importantes en la historia de Salmonella fue la identificación de personas capaces de transmitir la bacteria sin presentar síntomas.
Este fenómeno revolucionó la epidemiología porque demostraba que:
- Una persona aparentemente sana podía actuar como fuente de infección.
La existencia de portadores asintomáticos explicaba numerosos brotes que anteriormente resultaban difíciles de comprender.
Typhoid Mary: la portadora más famosa de la historia
Probablemente ningún caso ilustra mejor este fenómeno que el de:
Mary Mallon (1869-1938), conocida mundialmente como: Typhoid Mary
Mary trabajaba como cocinera en Nueva York a comienzos del siglo XX.
A pesar de no presentar síntomas, transmitió Salmonella Typhi a numerosas personas a través de los alimentos que preparaba.
Las investigaciones epidemiológicas la relacionaron con múltiples brotes de fiebre tifoidea.
Su caso se convirtió en uno de los ejemplos más famosos de portador crónico en la historia de la medicina.
Salmonella y la seguridad alimentaria moderna
Durante gran parte del siglo XX, las mejoras en:
- Saneamiento.
- Refrigeración.
- Pasteurización.
- Inspección veterinaria.
redujeron significativamente muchas infecciones transmitidas por alimentos.
Sin embargo, la expansión de la producción industrial generó nuevos desafíos.
La distribución masiva de alimentos permite que una contaminación puntual afecte simultáneamente a miles de consumidores.
Las grandes epidemias alimentarias
A partir de la segunda mitad del siglo XX comenzaron a documentarse numerosos brotes asociados a:
- Huevos.
- Aves de corral.
- Productos lácteos.
- Productos cárnicos.
- Vegetales frescos.
Estos episodios demostraron que la seguridad alimentaria debía abordarse desde una perspectiva global.
La era molecular
El desarrollo de la biología molecular transformó completamente el estudio de Salmonella.
Las nuevas técnicas permitieron:
- Diferenciar serotipos.
- Identificar genes de virulencia.
- Detectar resistencias.
- Rastrear brotes internacionales.
Hoy es posible seguir la expansión de una cepa concreta a través de diferentes países mediante análisis genómicos.
Salmonella en el siglo XXI
Actualmente Salmonella continúa siendo una de las principales causas mundiales de enfermedades transmitidas por alimentos.
Los desafíos actuales incluyen:
- Globalización alimentaria.
- Resistencia antibiótica.
- Infecciones invasivas.
- Producción ganadera intensiva.
- Aparición de nuevas variantes.
La lucha contra esta bacteria sigue siendo una prioridad sanitaria internacional.
Una bacteria que ha acompañado a la humanidad durante siglos
Desde las posibles epidemias de la antigua Grecia hasta los modernos sistemas de vigilancia genómica, la historia de Salmonella refleja la evolución de la propia medicina.
Su estudio ha contribuido al desarrollo de:
- La epidemiología moderna.
- La microbiología clínica.
- La seguridad alimentaria.
- La salud pública.
Y continúa ofreciendo importantes lecciones sobre la relación entre seres humanos, animales, alimentos y microorganismos.
Hábitat natural y reservorios animales
Una de las características más importantes del género Salmonella es su extraordinaria capacidad para colonizar una amplia variedad de especies animales y ambientes naturales.
Esta versatilidad ecológica explica en gran medida por qué las salmonelosis continúan siendo una de las zoonosis más frecuentes del mundo.
A diferencia de otros patógenos estrictamente humanos, muchas especies de Salmonella mantienen ciclos de transmisión complejos en los que participan animales domésticos, fauna silvestre, alimentos, agua y seres humanos.
Comprender dónde vive esta bacteria y cómo circula entre diferentes hospedadores resulta esencial para entender su epidemiología y diseñar estrategias eficaces de prevención.
Una bacteria presente en todo el mundo
Salmonella posee una distribución prácticamente universal.
Puede encontrarse en:
- Continentes de todo el mundo.
- Ecosistemas naturales.
- Explotaciones ganaderas.
- Entornos urbanos.
- Sistemas acuáticos.
- Cadenas de producción alimentaria.
Su éxito ecológico se debe a su capacidad para adaptarse a múltiples condiciones ambientales y hospedadores diferentes.
Los animales como principal reservorio
La mayoría de los serotipos de Salmonella utilizan animales como reservorios naturales.
Muchos de estos animales pueden portar la bacteria sin desarrollar enfermedad.
Estos portadores asintomáticos desempeñan un papel fundamental en la transmisión.
Entre los reservorios más importantes destacan:
- Aves.
- Bovinos.
- Porcinos.
- Ovinos.
- Reptiles.
- Mascotas.
Las aves de corral
Las aves constituyen uno de los reservorios más relevantes desde el punto de vista de la salud pública.
Especialmente importantes son:
- Gallinas.
- Pollos.
- Pavos.
- Patos.
Determinados serotipos, como:
Salmonella Enteritidis y Salmonella Typhimurium, se encuentran estrechamente asociados a la producción avícola.
La contaminación puede afectar tanto a la carne como a los huevos.
Los huevos y la transmisión alimentaria
Durante décadas se pensó que la contaminación de los huevos ocurría principalmente en la superficie de la cáscara.
Actualmente sabemos que la bacteria también puede infectar:
- Ovario.
- Oviducto.
Como consecuencia, algunos huevos pueden contaminarse antes incluso de ser puestos.
Este fenómeno explica por qué determinadas preparaciones elaboradas con huevo crudo representan un riesgo importante.
El ganado bovino
Los bovinos constituyen otro reservorio relevante.
La infección puede producir:
- Enteritis.
- Fiebre.
- Abortos.
- Estados de portador.
Los animales infectados pueden eliminar bacterias a través de:
- Heces.
- Secreciones.
- Productos de origen animal.
La contaminación fecal desempeña un papel clave en la transmisión.
El cerdo como reservorio
Los porcinos pueden albergar diversos serotipos de Salmonella.
En muchas ocasiones la infección es asintomática.
Esto dificulta su detección y favorece la entrada de la bacteria en la cadena alimentaria.
La vigilancia sanitaria en explotaciones porcinas constituye una medida preventiva fundamental.
Reptiles: un reservorio poco conocido
Uno de los aspectos más curiosos de la epidemiología de Salmonella es su asociación con reptiles.
Se han aislado cepas en:
- Tortugas.
- Iguanas.
- Lagartos.
- Serpientes.
Muchos reptiles sanos eliminan bacterias de forma intermitente sin mostrar signos clínicos.
Por este motivo, las autoridades sanitarias recomiendan extremar las medidas de higiene tras manipular estos animales.
Mascotas y animales de compañía
Algunos animales domésticos también pueden actuar como reservorios.
Entre ellos destacan:
- Perros.
- Gatos.
- Aves ornamentales.
- Roedores.
Aunque el riesgo suele ser bajo, la transmisión es posible, especialmente en niños pequeños o personas inmunodeprimidas.
Fauna silvestre
Numerosas especies salvajes participan en la circulación ambiental de Salmonella.
Entre ellas se incluyen:
- Aves migratorias.
- Roedores.
- Mamíferos salvajes.
- Reptiles.
Estos animales contribuyen a la dispersión geográfica de distintos serotipos.
El agua como vehículo de transmisión
La bacteria puede sobrevivir durante largos periodos en medios acuáticos.
Se ha detectado en:
- Aguas superficiales.
- Aguas residuales.
- Sistemas de riego.
- Reservorios contaminados.
La contaminación fecal constituye la principal fuente de introducción de Salmonella en estos ambientes.
Suelo y medio ambiente
Las heces de animales infectados pueden contaminar:
- Suelos agrícolas.
- Pastos.
- Instalaciones ganaderas.
- Equipos de producción.
Esta contaminación ambiental favorece la persistencia de la bacteria y la aparición de nuevos ciclos de transmisión.
Portadores asintomáticos
Uno de los aspectos epidemiológicos más importantes es la existencia de portadores sanos.
Los animales pueden:
- Albergar la bacteria.
- No presentar síntomas.
- Eliminar microorganismos en las heces.
- Mantener la transmisión durante largos periodos.
Este fenómeno dificulta enormemente los programas de erradicación.
El ser humano como reservorio
Aunque la mayoría de las salmonelosis son zoonosis, algunas variantes poseen una estrecha adaptación al ser humano.
Las más importantes son:
- Salmonella Typhi.
- Salmonella Paratyphi.
En estos casos, el ser humano constituye prácticamente el único reservorio conocido.
Esta característica explica la transmisión fecal-oral típica de la fiebre tifoidea.
Una red ecológica extraordinariamente compleja
La circulación de Salmonella implica una interacción continua entre:
- Animales.
- Medio ambiente.
- Agua.
- Alimentos.
- Seres humanos.
Por ello, el control de la bacteria requiere una visión global que integre medicina humana, veterinaria, producción alimentaria y protección ambiental.
Una zoonosis por excelencia
Pocas bacterias ilustran tan bien el concepto de zoonosis como Salmonella.
Su capacidad para moverse entre animales, alimentos y personas explica por qué continúa siendo una de las principales causas mundiales de enfermedades transmitidas por alimentos.
Comprender sus reservorios es el primer paso para interrumpir la cadena de transmisión y reducir el impacto sanitario de esta infección.
Factores de virulencia: las armas biológicas de Salmonella
No todas las bacterias que llegan al intestino son capaces de producir enfermedad. Para que una infección tenga éxito, el microorganismo debe superar múltiples barreras defensivas, adherirse a los tejidos, multiplicarse, evadir el sistema inmunitario y, en algunos casos, diseminarse a otros órganos.
Salmonella ha evolucionado desarrollando un sofisticado conjunto de mecanismos biológicos que le permiten completar cada una de estas etapas con gran eficacia.
A diferencia de otras bacterias que dependen principalmente de toxinas, Salmonella basa gran parte de su éxito en su extraordinaria capacidad para invadir células y sobrevivir dentro de ellas.
El lipopolisacárido (LPS)
Como todas las bacterias Gram negativas, Salmonella posee una membrana externa rica en:
Lipopolisacáridos (LPS)
También conocidos como:
Endotoxinas
El LPS cumple varias funciones esenciales:
- Protección estructural.
- Resistencia ambiental.
- Activación inmunitaria.
- Participación en la inflamación.
Cuando las bacterias mueren o se fragmentan, el LPS puede liberarse y desencadenar una potente respuesta inflamatoria.
Consecuencias del LPS
La activación inmunitaria inducida por el LPS provoca:
- Fiebre.
- Inflamación.
- Liberación de citocinas.
- Activación de macrófagos.
En infecciones graves puede contribuir al desarrollo de:
- Sepsis.
- Shock séptico.
- Fallo multiorgánico.
Flagelos: el motor de Salmonella
Una de las características más distintivas de Salmonella es su movilidad.
La bacteria posee:
Flagelos peritricos
Es decir, múltiples flagelos distribuidos alrededor de toda su superficie.
Gracias a ellos puede:
- Desplazarse por medios líquidos.
- Atravesar capas de moco.
- Alcanzar células intestinales.
- Colonizar nuevos nichos.
La movilidad constituye una ventaja importante durante las primeras fases de la infección.
Fimbrias y adhesión
Antes de invadir los tejidos, la bacteria debe adherirse firmemente a ellos.
Para ello utiliza estructuras especializadas denominadas:
Fimbrias
Estas prolongaciones microscópicas permiten la unión a:
- Enterocitos.
- Células M intestinales.
- Mucosa intestinal.
La adhesión es el primer paso indispensable para la invasión.
Las islas de patogenicidad
Uno de los descubrimientos más importantes de la microbiología moderna fue la identificación de regiones específicas del ADN bacteriano denominadas:
Islas de Patogenicidad
Estas regiones contienen genes especializados en producir enfermedad.
En Salmonella destacan especialmente:
- SPI-1
- SPI-2
(Salmonella Pathogenicity Islands)
Estas estructuras son responsables de gran parte de la virulencia bacteriana.
SPI-1: la llave de entrada
La isla de patogenicidad SPI-1 participa principalmente en la invasión inicial del intestino.
Su función consiste en:
- Alterar células intestinales.
- Facilitar la entrada bacteriana.
- Modificar el citoesqueleto celular.
- Favorecer la internalización.
Gracias a SPI-1, la bacteria consigue penetrar en células que normalmente no deberían permitir su entrada.
El sistema de secreción tipo III
SPI-1 utiliza una auténtica «jeringa molecular» denominada:
Sistema de Secreción Tipo III (T3SS)
Este complejo proteico atraviesa la membrana celular e inyecta proteínas directamente en las células del huésped.
Estas proteínas modifican el comportamiento celular para favorecer la invasión.
Muchos investigadores comparan este sistema con una sofisticada arma biológica microscópica.
Las células M: la puerta de entrada intestinal
Una vez alcanza el intestino, Salmonella utiliza preferentemente unas células especializadas llamadas:
Células M
Estas células forman parte de las placas de Peyer y participan en la vigilancia inmunitaria intestinal.
La bacteria aprovecha esta función fisiológica para atravesar la barrera intestinal.
SPI-2: supervivencia dentro del huésped
Una vez que la bacteria ha penetrado en los tejidos, entra en acción:
SPI-2
Esta segunda isla de patogenicidad permite:
- Sobrevivir dentro de células inmunitarias.
- Modificar vacuolas intracelulares.
- Evitar mecanismos destructivos.
- Multiplicarse dentro del huésped.
Gracias a SPI-2, Salmonella puede resistir el ataque de los macrófagos.
La supervivencia en macrófagos
Normalmente, los macrófagos destruyen microorganismos invasores.
Sin embargo, Salmonella ha desarrollado mecanismos que le permiten:
- Resistir la digestión intracelular.
- Evitar ciertos mecanismos antimicrobianos.
- Multiplicarse dentro de las células.
Esta capacidad constituye una de las claves de las infecciones invasivas y de la fiebre tifoidea.
La vacuola de Salmonella
Una vez internalizada, la bacteria permanece en una estructura especializada denominada:
Vacuola Contenedora de Salmonella
(Salmonella Containing Vacuole, SCV)
Esta vacuola proporciona un entorno protegido donde la bacteria puede sobrevivir y replicarse.
Se trata de uno de los mecanismos más sofisticados de adaptación intracelular conocidos.
Formación de biofilms
Algunas cepas son capaces de producir:
Biofilms o biopelículas
Los biofilms consisten en comunidades bacterianas rodeadas por una matriz protectora.
Estas estructuras:
- Facilitan la supervivencia ambiental.
- Aumentan la resistencia a desinfectantes.
- Favorecen la persistencia.
- Contribuyen a la contaminación industrial.
Captación de nutrientes
Para multiplicarse dentro del huésped, la bacteria necesita acceder a nutrientes esenciales.
Uno de los más importantes es:
El hierro
Salmonella produce moléculas especializadas llamadas: Sideróforos, que capturan hierro del entorno y lo transportan hacia la bacteria.
Sin estos mecanismos, la multiplicación bacteriana sería mucho más difícil.
Variabilidad antigénica
Otra ventaja importante es su capacidad para modificar determinados componentes de superficie.
Esta variabilidad ayuda a:
- Evadir parcialmente el sistema inmunitario.
- Adaptarse a diferentes hospedadores.
- Persistir durante más tiempo.
Es uno de los factores que explican la enorme diversidad de serotipos.
Un patógeno extraordinariamente sofisticado
La combinación de:
- LPS inflamatorio.
- Flagelos móviles.
- Fimbrias adhesivas.
- Sistemas de secreción tipo III.
- Supervivencia intracelular.
- Formación de biofilms.
- Captación eficiente de hierro.
convierte a Salmonella en uno de los patógenos intestinales más complejos y exitosos conocidos.
Su capacidad para invadir tejidos y manipular células inmunitarias explica por qué puede producir desde una simple gastroenteritis hasta infecciones sistémicas potencialmente mortales.
Del laboratorio al organismo humano
Durante muchos años se consideró que Salmonella era simplemente una bacteria transmitida por alimentos.
Hoy sabemos que se trata de un microorganismo altamente especializado que utiliza mecanismos moleculares extraordinariamente sofisticados para colonizar, invadir y sobrevivir dentro del huésped.
Comprender estas armas biológicas resulta esencial para entender las enfermedades que produce y las estrategias utilizadas para combatirla.
Del alimento contaminado al intestino: el viaje de Salmonella dentro del organismo
La mayoría de las infecciones por Salmonella comienzan de una forma aparentemente inocente: la ingestión de un alimento o bebida contaminados.
Sin embargo, desde ese momento se inicia una compleja interacción entre la bacteria y el organismo humano, una auténtica carrera de obstáculos en la que el microorganismo debe superar barreras físicas, químicas e inmunológicas para conseguir establecer la infección.
A diferencia de otros patógenos que producen enfermedad mediante toxinas preformadas presentes en los alimentos, Salmonella necesita llegar viva al intestino, adherirse a las células intestinales, invadir los tejidos y multiplicarse para desencadenar sus efectos.
El primer contacto: la ingestión
La infección suele comenzar tras el consumo de:
- Huevos contaminados.
- Carne de ave insuficientemente cocinada.
- Productos cárnicos contaminados.
- Leche y derivados contaminados.
- Frutas y verduras contaminadas.
- Agua contaminada.
La cantidad de bacterias ingeridas influye significativamente en el riesgo de enfermedad.
La dosis infectiva
La dosis infectiva hace referencia al número de microorganismos necesarios para producir una infección.
En Salmonella esta cifra puede variar enormemente dependiendo de diversos factores:
Factores relacionados con la bacteria
- Serotipo.
- Virulencia.
- Estado fisiológico.
Factores relacionados con el huésped
- Edad.
- Estado inmunitario.
- Acidez gástrica.
- Microbiota intestinal.
Factores relacionados con el alimento
- Contenido graso.
- pH.
- Protección física de la bacteria.
En algunos casos bastan pocos cientos de bacterias, mientras que en otros se requieren millones.
El desafío del estómago
Tras la ingestión, las bacterias deben atravesar una de las principales barreras defensivas del organismo:
El ácido gástrico
El jugo gástrico posee un pH extremadamente ácido capaz de destruir gran parte de los microorganismos ingeridos.
Para Salmonella, este paso representa uno de los momentos más críticos de la infección.
Muchas bacterias mueren durante esta fase.
Cuando el estómago pierde eficacia
Determinadas circunstancias aumentan el riesgo de infección al reducir la acidez gástrica.
Entre ellas destacan:
- Edad avanzada.
- Tratamiento con antiácidos.
- Inhibidores de la bomba de protones.
- Gastritis atrófica.
- Cirugía gástrica.
En estas situaciones, un mayor número de bacterias logra alcanzar el intestino.
El efecto protector de las grasas
Algunos alimentos grasos pueden actuar como vehículos especialmente eficaces para la transmisión.
Entre ellos destacan:
- Quesos.
- Chocolate.
- Embutidos.
- Productos lácteos grasos.
La grasa puede proteger parcialmente a las bacterias frente al ácido gástrico, aumentando sus probabilidades de supervivencia.
Llegada al intestino delgado
Las bacterias supervivientes alcanzan el intestino delgado, especialmente:
El íleon terminal
Esta región contiene abundante tejido linfoide y constituye uno de los principales escenarios de la infección.
Aquí comienza la verdadera batalla entre el microorganismo y el sistema inmunitario.
El papel del moco intestinal
La superficie intestinal está recubierta por una capa de moco que actúa como barrera protectora.
Esta estructura:
- Dificulta la adhesión bacteriana.
- Protege el epitelio.
- Favorece la acción de la microbiota.
Sin embargo, gracias a sus flagelos y mecanismos de movilidad, Salmonella puede atravesar parcialmente esta barrera.
Adhesión a las células intestinales
Una vez cerca del epitelio, la bacteria utiliza sus: Fimbrias, para adherirse firmemente a las células intestinales.
La adhesión constituye un paso indispensable para la invasión posterior.
Sin esta interacción inicial, la infección no podría progresar.
Las células M: la puerta de entrada
Uno de los objetivos principales de Salmonella son las: Células M, localizadas en las placas de Peyer.
Estas células participan normalmente en la vigilancia inmunológica del intestino.
La bacteria aprovecha esta función fisiológica para penetrar en los tejidos subyacentes.
La invasión celular
Mediante su sistema de secreción tipo III, Salmonella inyecta proteínas especializadas dentro de las células intestinales.
Estas proteínas provocan:
- Reorganización del citoesqueleto.
- Alteración de la membrana celular.
- Formación de prolongaciones membranosas.
- Internalización de la bacteria.
El resultado es la entrada activa del microorganismo en la célula.
Activación de la respuesta inflamatoria
La invasión bacteriana desencadena una intensa respuesta inmunitaria.
Se liberan numerosas moléculas inflamatorias:
- IL-1β
- IL-6
- IL-8
- TNF-α
Estas señales atraen células defensivas hacia la zona infectada.
Llegan los neutrófilos
Los primeros soldados del sistema inmunitario que suelen llegar son los: Neutrófilos.
Estas células intentan destruir las bacterias invasoras mediante:
- Fagocitosis.
- Producción de radicales libres.
- Liberación de enzimas antimicrobianas.
La acumulación de neutrófilos contribuye significativamente a la inflamación intestinal.
¿Por qué aparece la diarrea?
La inflamación intestinal altera profundamente el funcionamiento normal del intestino.
Como consecuencia se produce:
- Aumento de la secreción de líquidos.
- Alteración de la absorción.
- Daño epitelial.
- Eliminación acelerada del contenido intestinal.
El resultado clínico es la diarrea característica de la salmonelosis.
Paradójicamente, esta respuesta también favorece la dispersión de la bacteria al exterior.
La barrera intestinal contiene la infección
En la mayoría de los individuos sanos, la infección queda limitada al intestino.
La combinación de:
- Sistema inmunitario.
- Microbiota.
- Barrera intestinal.
- Respuesta inflamatoria.
consigue controlar la expansión bacteriana.
Esto explica por qué la mayoría de las salmonelosis son autolimitadas.
Cuando la bacteria logra escapar
En determinadas circunstancias, Salmonella consigue atravesar las defensas locales.
Los factores que favorecen este proceso incluyen:
- Inmunosupresión.
- Edad avanzada.
- Lactancia.
- Malnutrición.
- Enfermedades crónicas.
Cuando esto ocurre, la bacteria puede acceder a:
- Sangre.
- Huesos.
- Sistema nervioso.
- Corazón.
- Pulmones.
y producir infecciones invasivas.
Dos caminos posibles
Tras la invasión intestinal, la evolución suele seguir uno de dos caminos:
Camino 1: infección localizada
- Gastroenteritis.
- Diarrea.
- Resolución espontánea.
Es la situación más frecuente.
Camino 2: infección invasiva
- Bacteriemia.
- Sepsis.
- Infecciones focales.
- Fiebre tifoidea.
Mucho menos frecuente, pero potencialmente grave.
Una batalla microscópica de enorme importancia
Cada episodio de salmonelosis representa una compleja batalla biológica entre un microorganismo altamente especializado y un sistema inmunitario diseñado para contenerlo.
La mayoría de las veces el organismo consigue imponerse.
Sin embargo, cuando las defensas fallan o la bacteria posee características especialmente agresivas, el resultado puede ir mucho más allá de una simple gastroenteritis.
Comprender este recorrido desde el alimento contaminado hasta el intestino permite entender por qué Salmonella sigue siendo uno de los patógenos alimentarios más importantes del mundo.
Salmonelosis no tifoidea: la forma más frecuente de infección
Cuando se habla de Salmonella, la mayoría de las infecciones corresponden a un grupo de enfermedades conocidas como:
Salmonelosis no tifoidea (NTS) (Non-Typhoidal Salmonellosis)
Estas infecciones son causadas principalmente por serotipos como:
- Salmonella Enteritidis.
- Salmonella Typhimurium.
- Salmonella Heidelberg.
- Salmonella Newport.
- Salmonella Infantis.
Representan una de las causas más frecuentes de gastroenteritis bacteriana en todo el mundo y afectan cada año a millones de personas.
En la mayoría de los casos la enfermedad es autolimitada, pero determinados pacientes pueden desarrollar complicaciones potencialmente graves.
¿Qué ocurre tras la infección?
Después de atravesar el estómago e invadir el intestino, la bacteria desencadena una intensa respuesta inflamatoria.
Esta reacción provoca:
- Inflamación de la mucosa intestinal.
- Aumento de la secreción de líquidos.
- Alteración de la absorción.
- Reclutamiento de células inmunitarias.
El resultado es la aparición de los síntomas característicos de la salmonelosis.
Periodo de incubación
El tiempo que transcurre entre la ingestión de la bacteria y la aparición de los síntomas suele oscilar entre:
- 6 y 72 horas, aunque en la mayoría de los casos los síntomas aparecen entre:
- 12 y 36 horas, después de la exposición.
La duración depende de:
- La dosis infectiva.
- El serotipo implicado.
- El estado inmunitario del huésped.
Síntomas más frecuentes
La presentación clínica típica incluye:
Diarrea. Es el síntoma predominante.
Puede variar desde deposiciones blandas hasta diarrea intensa.
Dolor abdominal. Generalmente de tipo cólico, puede ser muy intenso en algunos pacientes.
Fiebre, frecuentemente entre:
- 38 °C
- 39 °C
Náuseas y vómitos
Más frecuentes durante las primeras fases de la enfermedad.
Malestar general
Acompañado de:
- Fatiga.
- Debilidad.
- Dolores musculares.
¿Por qué aparece la diarrea?
La diarrea constituye un mecanismo defensivo del organismo.
La inflamación inducida por Salmonella provoca:
- Secreción masiva de agua.
- Alteración del transporte de electrolitos.
- Daño epitelial.
- Eliminación acelerada de microorganismos.
Aunque resulta molesta para el paciente, contribuye a expulsar parte de las bacterias del intestino.
Duración de la enfermedad
En la mayoría de los individuos sanos:
Los síntomas duran entre 4 y 7 días
Posteriormente se produce una recuperación progresiva.
Sin embargo, la normalización completa del ecosistema intestinal puede requerir varias semanas. Deshidratación
La complicación más frecuente es:
La deshidratación
Especialmente en:
- Lactantes.
- Personas mayores.
- Pacientes debilitados.
- Personas con diarrea intensa.
Los signos más habituales incluyen:
- Sed intensa.
- Sequedad de mucosas.
- Mareo.
- Disminución de la producción de orina.
¿Quién tiene más riesgo?
Aunque cualquier persona puede infectarse, algunos grupos presentan mayor susceptibilidad.
Lactantes y niños pequeños
Su sistema inmunitario aún está en desarrollo.
Personas mayores
La inmunosenescencia aumenta el riesgo de complicaciones.
Inmunodeprimidos
Incluyendo:
- Pacientes oncológicos.
- Trasplantados.
- Personas con VIH.
- Tratamientos inmunosupresores.
Enfermedades crónicas
Como:
- Diabetes.
- Enfermedad renal.
- Hepatopatías.
Infecciones invasivas
En un pequeño porcentaje de casos, la bacteria consigue atravesar la barrera intestinal.
Cuando esto ocurre puede acceder al torrente sanguíneo.
El resultado es:
Bacteriemia por Salmonella
Esta situación aumenta significativamente la gravedad del cuadro clínico.
Complicaciones intestinales
Aunque son poco frecuentes, pueden aparecer:
- Colitis severa.
- Hemorragia intestinal.
- Megacolon tóxico.
- Perforación intestinal.
Estas complicaciones requieren atención médica urgente.
Artritis reactiva
Una de las secuelas más conocidas es la:
Artritis reactiva
Puede desarrollarse semanas después de la infección inicial.
Los síntomas incluyen:
- Dolor articular.
- Inflamación.
- Dificultad para caminar.
Suele afectar especialmente a:
- Rodillas.
- Tobillos.
- Articulaciones sacroilíacas.
Síndrome postinfeccioso
Algunos pacientes presentan síntomas persistentes después de la recuperación aparente.
Entre ellos:
- Fatiga prolongada.
- Molestias digestivas.
- Alteraciones del tránsito intestinal.
- Hipersensibilidad abdominal.
Estos fenómenos están siendo objeto de intensa investigación.
Eliminación prolongada de Salmonella
Tras la recuperación clínica, algunas personas continúan eliminando bacterias en las heces durante semanas.
En algunos casos la excreción puede prolongarse durante:
Varias semanas o meses
aunque el paciente ya no presente síntomas.
Esta situación favorece la transmisión a otras personas.
Tratamiento de la salmonelosis no complicada
En la mayoría de los casos el tratamiento se basa en:
- Hidratación.
- Reposición de electrolitos.
- Alimentación adecuada.
- Descanso.
Generalmente no son necesarios antibióticos.
¿Por qué no siempre se utilizan antibióticos?
La mayoría de las salmonelosis no tifoideas son autolimitadas.
El uso innecesario de antibióticos puede:
- Alterar la microbiota intestinal.
- Favorecer resistencias.
- Prolongar la eliminación bacteriana.
Por ello suelen reservarse para situaciones específicas.
Una enfermedad generalmente benigna, pero no siempre
La mayoría de las infecciones por Salmonella evolucionan favorablemente.
Sin embargo, el enorme número de casos que se producen cada año implica que incluso una pequeña proporción de complicaciones representa un importante problema sanitario.
Por esta razón, la salmonelosis continúa siendo una de las enfermedades transmitidas por alimentos más vigiladas a nivel mundial.
Mucho más que una intoxicación alimentaria
Con frecuencia se utiliza el término «intoxicación alimentaria» para describir estas infecciones.
Sin embargo, la salmonelosis es mucho más que eso.
Se trata de una compleja enfermedad infecciosa en la que intervienen:
Factores de virulencia bacterianos.
- Sistema inmunitario.
- Microbiota intestinal.
- Inflamación.
- Respuesta fisiológica del huésped.
Comprender esta complejidad resulta esencial para prevenir, diagnosticar y tratar adecuadamente la infección.
Septicemia e infecciones invasivas por Salmonella
Aunque la mayoría de las infecciones por Salmonella permanecen limitadas al intestino, en determinadas circunstancias la bacteria consigue atravesar las defensas locales y acceder al torrente sanguíneo.
Cuando esto ocurre, la enfermedad adquiere una dimensión completamente diferente y puede evolucionar hacia cuadros potencialmente mortales.
Estas formas invasivas representan una pequeña proporción del total de infecciones, pero concentran gran parte de la morbimortalidad asociada a Salmonella.
La capacidad de algunas cepas para sobrevivir dentro de macrófagos y diseminarse por el organismo explica su potencial para afectar órganos muy alejados del intestino.
¿Qué es una bacteriemia?
Se denomina: Bacteriemia, a la presencia de bacterias vivas circulando en la sangre.
En condiciones normales, la barrera intestinal impide que los microorganismos accedan al torrente sanguíneo.
Sin embargo, cuando Salmonella consigue atravesar la mucosa intestinal puede alcanzar:
- Sangre.
- Sistema linfático.
- Órganos del sistema reticuloendotelial.
La bacteriemia constituye el primer paso hacia las infecciones invasivas.
¿Cómo llega Salmonella a la sangre?
La diseminación sistémica suele producirse tras varios pasos consecutivos:
- Invasión del epitelio intestinal.
- Paso a través de las células M.
- Captación por macrófagos.
- Supervivencia intracelular.
- Diseminación a ganglios linfáticos.
- Acceso al torrente sanguíneo.
La capacidad de sobrevivir dentro de células inmunitarias es una de las claves de este proceso.
Factores de riesgo para la infección invasiva
La mayoría de las personas sanas controlan la infección antes de que alcance la sangre.
Sin embargo, determinados factores aumentan el riesgo de bacteriemia:
Edad extrema
- Lactantes.
- Ancianos.
Inmunosupresión
- VIH/SIDA.
- Quimioterapia.
- Trasplantes.
- Corticoides.
Enfermedades crónicas
- Diabetes.
- Insuficiencia renal.
- Cirrosis.
- Enfermedades hematológicas.
Malnutrición
Especialmente importante en regiones con recursos limitados.
La septicemia por Salmonella
Cuando la bacteriemia desencadena una respuesta inflamatoria generalizada aparece la:
Septicemia o Sepsis
Se trata de una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato.
Síntomas principales
- Fiebre elevada.
- Escalofríos.
- Taquicardia.
- Confusión.
- Hipotensión.
- Sudoración intensa.
- Alteración del estado general.
Shock séptico
En los casos más graves puede desarrollarse:
Shock séptico
Esta situación se caracteriza por:
- Hipotensión persistente.
- Fallo circulatorio.
- Hipoperfusión tisular.
- Daño multiorgánico.
La mortalidad puede ser elevada incluso con tratamiento intensivo.
Endocarditis por Salmonella
Aunque poco frecuente, Salmonella puede colonizar las válvulas cardíacas.
Esta infección recibe el nombre de:
Endocarditis infecciosa
Los factores predisponentes incluyen:
- Prótesis valvulares.
- Cardiopatías previas.
- Edad avanzada.
Manifestaciones
- Soplos cardíacos.
- Fiebre persistente.
- Sudoración nocturna.
- Fatiga intensa.
- Insuficiencia cardíaca.
Se trata de una complicación grave que suele requerir tratamiento prolongado.
Osteomielitis
La bacteria también puede alcanzar el tejido óseo.
Esta infección se conoce como:
Osteomielitis
Las localizaciones más frecuentes son:
- Vértebras.
- Fémur.
- Tibia.
- Costillas.
Grupos de riesgo
Especialmente importante en pacientes con:
Anemia falciforme
La relación entre Salmonella y esta enfermedad es uno de los hallazgos clásicos de la medicina infecciosa.
Artritis séptica
Cuando la infección afecta directamente a una articulación aparece:
Artritis séptica
Los síntomas incluyen:
- Inflamación intensa.
- Dolor articular.
- Limitación funcional.
- Fiebre.
Las articulaciones más afectadas suelen ser:
- Rodilla.
- Cadera.
- Hombro.
Meningitis por Salmonella
La afectación del sistema nervioso central es poco frecuente, pero extremadamente grave.
La Meningitis por Salmonella, aparece principalmente en:
- Lactantes.
- Inmunodeprimidos.
- Ancianos.
Síntomas
- Cefalea intensa.
- Fiebre.
- Alteración de conciencia.
- Convulsiones.
- Rigidez de nuca.
La mortalidad y el riesgo de secuelas neurológicas son elevados.
Abscesos focales
La diseminación hematógena puede originar: Abscesos, en diferentes órganos.
Las localizaciones más frecuentes incluyen:
- Hígado.
- Bazo.
- Pulmones.
- Riñones.
- Tejidos blandos.
Estos focos pueden persistir incluso después de la desaparición de la bacteriemia.
Aneurismas infectados
Una de las complicaciones más llamativas es la infección de la pared arterial.
Esta situación puede favorecer la aparición de:
Aneurismas micóticos, especialmente en:
- Aorta abdominal.
- Grandes arterias.
Aunque infrecuente, constituye una emergencia potencialmente letal.
Salmonella y VIH
Las personas con infección por VIH presentan un riesgo especialmente elevado de salmonelosis invasiva.
En estos pacientes pueden observarse:
- Bacteriemias recurrentes.
- Infecciones persistentes.
- Mayor mortalidad.
Antes de la terapia antirretroviral moderna, estas infecciones constituían una complicación frecuente.
Infecciones invasivas no tifoideas
En algunas regiones del mundo, especialmente en África subsahariana, las:
Infecciones invasivas por Salmonella no tifoidea (iNTS)
constituyen un importante problema sanitario.
Se caracterizan por:
- Elevada mortalidad.
- Bacteriemia frecuente.
- Escasa sintomatología intestinal.
- Asociación con inmunosupresión y malnutrición.
Actualmente representan un importante campo de investigación.
Diagnóstico de las infecciones invasivas
La identificación suele requerir:
- Hemocultivos.
- Cultivos de focos infectados.
- Técnicas moleculares.
- Pruebas de imagen.
La detección precoz resulta fundamental para mejorar el pronóstico.
Tratamiento
A diferencia de la salmonelosis intestinal no complicada, las formas invasivas requieren antibióticos.
Las opciones dependen de:
- Serotipo.
- Localización.
- Perfil de resistencia.
La aparición de cepas multirresistentes está complicando progresivamente el tratamiento.
Cuando una infección intestinal se convierte en sistémica
Las infecciones invasivas demuestran que Salmonella es mucho más que una causa de gastroenteritis.
Gracias a su capacidad para:
- Sobrevivir en macrófagos.
- Diseminarse por la sangre.
- Colonizar órganos distantes.
- Desencadenar sepsis.
puede comportarse como un auténtico patógeno sistémico.
Aunque estas complicaciones son relativamente infrecuentes, representan la expresión más grave del potencial patógeno de esta bacteria.
Fiebre tifoidea y paratifoidea: las grandes enfermedades entéricas de la historia
Si la salmonelosis no tifoidea representa la forma más frecuente de infección por Salmonella, la fiebre tifoidea constituye probablemente su manifestación más famosa e históricamente relevante.
Durante siglos, esta enfermedad causó epidemias devastadoras que afectaron a ciudades enteras, ejércitos y rutas comerciales. Antes de la aparición de los antibióticos y de las mejoras en saneamiento, la fiebre tifoidea era una de las principales causas de mortalidad infecciosa en numerosas regiones del mundo.
A diferencia de las salmonelosis intestinales comunes, la fiebre tifoidea no es simplemente una gastroenteritis. Se trata de una infección sistémica compleja capaz de afectar múltiples órganos y desencadenar complicaciones potencialmente mortales.
Los responsables: Salmonella Typhi y Paratyphi
Las fiebres entéricas son producidas principalmente por:
Salmonella enterica serotipo Typhi y Salmonella enterica serotipo Paratyphi (A, B y C).
A diferencia de otros serotipos de Salmonella:
- Su reservorio natural es exclusivamente humano.
Esto significa que la transmisión depende fundamentalmente de personas infectadas o portadores crónicos.
¿Cómo se transmite la fiebre tifoidea?
La vía principal es:
Transmisión fecal-oral
La infección se produce mediante:
- Agua contaminada.
- Alimentos contaminados.
- Manipulación inadecuada de alimentos.
- Deficiencias de saneamiento.
Por ello, la enfermedad continúa siendo más frecuente en regiones con infraestructuras sanitarias limitadas.
Un viaje diferente al de otras salmonelas
Aunque la infección comienza en el intestino, la evolución posterior es muy distinta a la gastroenteritis clásica.
Tras atravesar la mucosa intestinal:
La bacteria invade los ganglios linfáticos.
⬇
Accede al torrente sanguíneo.
⬇
Coloniza hígado, bazo y médula ósea.
⬇
Se multiplica y vuelve a la circulación.
El resultado es una infección sistémica progresiva.
El periodo de incubación
El tiempo entre la exposición y la aparición de síntomas suele oscilar entre:
7 y 21 días
aunque puede variar según:
- Dosis infectiva.
- Estado inmunitario.
- Virulencia de la cepa.
Este periodo es considerablemente más largo que el observado en la salmonelosis no tifoidea.
El inicio de la enfermedad
La fiebre tifoidea suele comenzar de forma gradual.
Los síntomas iniciales incluyen:
- Fiebre progresiva.
- Fatiga intensa.
- Cefalea.
- Escalofríos.
- Malestar general.
- Pérdida de apetito.
Durante los primeros días puede confundirse con muchas otras enfermedades infecciosas.
La fiebre escalonada
Uno de los signos clásicos descritos por los médicos del siglo XIX es la denominada:
Fiebre en escalera
La temperatura corporal aumenta progresivamente día tras día hasta alcanzar valores elevados.
Aunque actualmente este patrón es menos frecuente debido al diagnóstico precoz, sigue siendo una descripción histórica característica.
Manifestaciones digestivas
La afectación intestinal puede producir:
- Diarrea.
- Estreñimiento.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Dolor abdominal.
Curiosamente, el estreñimiento puede ser más frecuente que la diarrea durante las fases iniciales.
Hepatoesplenomegalia:
A medida que la infección progresa, pueden aumentar de tamaño:
El hígado (hepatomegalia) y El bazo (esplenomegalia).
Este hallazgo clínico recibe el nombre de:
Hepatoesplenomegalia
y refleja la intensa actividad del sistema inmunitario frente a la infección.
La roséola tifoidea
Uno de los signos clásicos de la enfermedad es la aparición de:
Roséola tifoidea
Consiste en pequeñas manchas rosadas que aparecen principalmente en:
- Abdomen.
- Tórax.
- Tronco.
Aunque no está presente en todos los pacientes, constituye un hallazgo muy característico.
Alteraciones neurológicas
La fiebre tifoidea avanzada puede afectar al sistema nervioso.
Los pacientes pueden presentar:
- Confusión.
- Somnolencia.
- Delirio.
- Dificultad de concentración.
Estas manifestaciones dieron origen al término histórico:
«Estado tifoideo»
Complicaciones intestinales
Antes de la era antibiótica, las complicaciones intestinales constituían una causa importante de mortalidad.
Las más graves son:
Hemorragia intestinal, provocada por ulceración de las placas de Peyer.
Perforación intestinal, considerada una emergencia quirúrgica.
Puede producir:
- Peritonitis.
- Sepsis grave.
- Shock séptico.
Complicaciones extraintestinales
La bacteria puede afectar numerosos órganos:
- Miocarditis.
- Neumonía.
- Meningitis.
- Osteomielitis.
- Sepsis.
Aunque menos frecuentes, estas complicaciones aumentan significativamente la gravedad del cuadro.
La fiebre paratifoidea
Las infecciones por:
Salmonella Paratyphi, producen una enfermedad muy similar. Sin embargo, generalmente presentan:
- Menor gravedad.
- Menor mortalidad.
- Menor frecuencia de complicaciones.
Aun así, siguen siendo una importante causa de enfermedad en muchas regiones.
Los portadores crónicos
Uno de los aspectos más fascinantes de la fiebre tifoidea es la existencia de:
Portadores crónicos
Algunas personas continúan eliminando bacterias durante años después de recuperarse.
La bacteria suele persistir en:
- Vesícula biliar.
- Vías biliares.
- Tracto digestivo.
Estos individuos pueden transmitir la enfermedad sin saberlo.
La importancia de la vesícula biliar
La bilis proporciona un entorno favorable para determinadas cepas de Salmonella Typhi.
La formación de biofilms sobre cálculos biliares favorece:
- Persistencia bacteriana.
- Portación crónica.
- Eliminación continua de microorganismos.
Este fenómeno fue clave en el famoso caso de Typhoid Mary.
Diagnóstico de la fiebre tifoidea
Las principales herramientas diagnósticas incluyen:
- Hemocultivos.
- Cultivos de médula ósea.
- PCR.
- Técnicas moleculares.
El diagnóstico precoz mejora considerablemente el pronóstico.
9.17 Tratamiento actual
La terapia se basa en:
- Antibióticos adecuados.
- Hidratación.
- Corrección de alteraciones metabólicas.
- Vigilancia clínica.
Sin embargo, la aparición de cepas resistentes representa un desafío creciente.
Una enfermedad histórica que sigue vigente
Aunque las mejoras sanitarias han reducido drásticamente su incidencia en muchos países, la fiebre tifoidea continúa afectando a millones de personas en todo el mundo.
La combinación de:
- Falta de agua potable.
- Deficiencias de saneamiento.
- Resistencia antibiótica.
- Desigualdades sanitarias.
mantiene vigente una enfermedad que acompañó a la humanidad durante siglos.
Mucho más que una infección intestinal
La fiebre tifoidea representa una de las expresiones más sofisticadas de la interacción entre Salmonella y el organismo humano.
Su capacidad para:
- Invadir tejidos.
- Diseminarse por la sangre.
- Sobrevivir en macrófagos.
- Persistir durante años.
la convierte en una de las enfermedades bacterianas más fascinantes de la historia de la medicina.
Salmonella y la Microbiota Intestinal: la primera línea de defensa
Durante décadas se pensó que la infección por Salmonella dependía exclusivamente de la presencia de la bacteria y de la dosis ingerida. Sin embargo, las investigaciones más recientes han demostrado que existe un factor adicional de enorme importancia: el estado de la microbiota intestinal.
Actualmente sabemos que el intestino alberga billones de microorganismos que participan activamente en la regulación inmunitaria, la digestión y la protección frente a patógenos.
Este ecosistema microbiano constituye una auténtica barrera biológica capaz de dificultar la colonización por microorganismos invasores como Salmonella.
La susceptibilidad a la infección no depende únicamente del contacto con la bacteria, sino también de la capacidad defensiva de esta compleja comunidad microbiana.
La microbiota como ecosistema protector
El intestino humano contiene:
- Bacterias.
- Hongos.
- Arqueas.
- Virus bacteriófagos.
La mayoría de estos microorganismos mantienen una relación beneficiosa con el huésped y colaboran en funciones esenciales para la salud.
Entre sus principales funciones destacan:
- Producción de vitaminas.
- Digestión de fibras.
- Formación de ácidos grasos de cadena corta.
- Regulación inmunitaria.
- Protección frente a patógenos.
Esta última función recibe el nombre de:
Resistencia a la colonización
¿Qué es la resistencia a la colonización?
La resistencia a la colonización es la capacidad de la microbiota para impedir que microorganismos potencialmente patógenos se establezcan en el intestino.
La microbiota actúa mediante diversos mecanismos:
Competencia por nutrientes
Las bacterias beneficiosas consumen gran parte de los recursos disponibles, dificultando el crecimiento de Salmonella.
Competencia por espacio
Los microorganismos residentes ocupan los nichos ecológicos de la mucosa intestinal, reduciendo las posibilidades de adhesión bacteriana.
Producción de sustancias antimicrobianas
Muchas bacterias intestinales generan compuestos capaces de inhibir directamente el crecimiento de microorganismos invasores.
Estimulación inmunitaria
La microbiota favorece el correcto funcionamiento del sistema inmunitario intestinal.
El papel de los ácidos grasos de cadena corta
Uno de los mecanismos protectores más importantes es la producción de:
Ácidos grasos de cadena corta (AGCC)
Principalmente:
- Acetato.
- Propionato.
- Butirato.
Estas moléculas se generan durante la fermentación de fibras dietéticas por determinadas bacterias intestinales.
Sus efectos incluyen:
- Nutrición de los colonocitos.
- Refuerzo de la barrera intestinal.
- Reducción de la inflamación.
- Modulación del sistema inmunitario.
- Dificultad para la colonización por patógenos.
El butirato es considerado uno de los principales protectores de la integridad intestinal.
Disbiosis: cuando el equilibrio se rompe
Se denomina:
Disbiosis
a la alteración de la composición y funcionalidad de la microbiota intestinal.
La disbiosis puede favorecer la infección por Salmonella al reducir la resistencia natural a la colonización.
Factores asociados:
- Dietas ultraprocesadas.
- Uso de antibióticos.
- Estrés crónico.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Infecciones intestinales previas.
- Dietas pobres en fibra.
Antibióticos y aumento del riesgo de infección
Uno de los ejemplos más claros de la importancia de la microbiota se observa tras la administración de antibióticos de amplio espectro.
Estos tratamientos pueden:
- Reducir la diversidad microbiana.
- Eliminar bacterias protectoras.
- Alterar la producción de metabolitos beneficiosos.
- Facilitar la colonización por patógenos.
Diversos estudios experimentales han demostrado que animales tratados previamente con antibióticos presentan una mayor susceptibilidad a la infección por Salmonella.
La respuesta inmunitaria intestinal
La microbiota y el sistema inmunitario mantienen una relación bidireccional.
Las bacterias comensales favorecen:
- Producción de IgA secretora.
- Maduración inmunitaria.
- Integridad de la barrera intestinal.
- Regulación de la inflamación.
Cuando este equilibrio se altera, la capacidad defensiva frente a Salmonella disminuye.
¿Cómo afecta Salmonella a la microbiota?
La relación entre Salmonella y la microbiota no es unidireccional.
Durante la infección:
- Se produce inflamación intestinal.
- Aumenta el estrés oxidativo.
- Se modifica la disponibilidad de nutrientes.
- Disminuyen determinadas bacterias beneficiosas.
Como consecuencia, puede desarrollarse una disbiosis transitoria que persiste incluso después de la desaparición de los síntomas clínicos.
Recuperación de la microbiota tras la infección
Aunque la mayoría de los pacientes se recuperan clínicamente en pocos días, la restauración completa del ecosistema intestinal puede requerir semanas o incluso meses.
Durante este periodo pueden persistir:
- Alteraciones digestivas.
- Distensión abdominal.
- Cambios en el tránsito intestinal.
- Hipersensibilidad digestiva.
- Fatiga postinfecciosa.
La recuperación progresiva de la microbiota parece desempeñar un papel importante en la resolución de estos síntomas.
Probióticos: ¿qué dice la evidencia?
Los probióticos han sido estudiados como herramienta complementaria para la prevención y recuperación de infecciones intestinales.
Algunas cepas con mayor evidencia incluyen:
- Lactobacillus rhamnosus GG.
- Saccharomyces boulardii.
- Lactobacillus reuteri.
- Bifidobacterium lactis.
Los estudios sugieren que pueden contribuir a:
- Reducir la duración de la diarrea.
- Favorecer la recuperación de la microbiota.
- Mejorar determinados síntomas digestivos.
No obstante, los resultados son variables y dependen de la cepa utilizada, la dosis y las características del paciente.
Alimentación y recuperación intestinal
Tras una salmonelosis, la dieta puede influir significativamente en la restauración del ecosistema intestinal.
Se recomienda favorecer:
- Verduras variadas.
- Frutas ricas en fibra soluble.
- Legumbres bien toleradas.
- Cereales integrales.
- Frutos secos.
- Aceite de oliva virgen extra.
Estos alimentos aportan sustratos fermentables que favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas y la producción de ácidos grasos de cadena corta.
Más allá de la infección
La investigación moderna ha transformado nuestra visión de la salmonelosis.
Hoy sabemos que la enfermedad no depende únicamente de la presencia de una bacteria patógena, sino también de la interacción entre:
- Salmonella.
- Microbiota intestinal.
- Sistema inmunitario.
- Factores genéticos del huésped.
- Alimentación.
Comprender esta compleja red de relaciones abre nuevas perspectivas para la prevención y recuperación de las infecciones intestinales.
Resistencia Antibiótica: el nuevo desafío de Salmonella
Durante gran parte del siglo XX, la introducción de los antibióticos transformó radicalmente el pronóstico de las infecciones invasivas por Salmonella. Enfermedades que anteriormente causaban una elevada mortalidad pasaron a ser tratables mediante terapias antimicrobianas eficaces.
Sin embargo, esta situación ha cambiado progresivamente debido a la aparición y expansión de cepas resistentes a múltiples antibióticos. Actualmente, la resistencia antimicrobiana constituye una de las mayores amenazas para el control de la salmonelosis y de la fiebre tifoidea a nivel mundial.
La Organización Mundial de la Salud considera que determinadas variantes resistentes de Salmonella representan una prioridad sanitaria internacional.
¿Qué es la resistencia antibiótica?
Se habla de resistencia antibiótica cuando una bacteria adquiere la capacidad de sobrevivir y multiplicarse a pesar de la presencia de medicamentos diseñados para eliminarla.
Esta capacidad puede desarrollarse mediante:
- Mutaciones genéticas espontáneas.
- Intercambio de material genético entre bacterias.
- Selección de cepas resistentes favorecida por el uso excesivo de antibióticos.
Como consecuencia, tratamientos que anteriormente resultaban eficaces pueden perder progresivamente su utilidad.
¿Cómo adquiere resistencia Salmonella?
Salmonella posee una notable capacidad para incorporar genes de resistencia procedentes de otras bacterias intestinales.
Los principales mecanismos incluyen:
Producción de enzimas inactivadoras
Algunas bacterias producen enzimas capaces de destruir determinados antibióticos antes de que ejerzan su acción.
Modificación de las dianas terapéuticas
La bacteria altera las estructuras sobre las que actúan los antibióticos.
Bombas de expulsión
Proteínas especializadas eliminan activamente los fármacos del interior bacteriano.
Disminución de la permeabilidad
La membrana bacteriana dificulta la entrada de los antibióticos.
Salmonella Multirresistente (MDR)
El término:
MDR (Multidrug Resistant)
se utiliza cuando una cepa presenta resistencia simultánea a varios grupos de antibióticos.
Estas cepas han sido identificadas en numerosos países y afectan tanto a:
- Salmonella Typhimurium.
- Salmonella Enteritidis.
- Salmonella Choleraesuis.
- Otros serotipos clínicamente relevantes.
Las infecciones causadas por estas variantes pueden requerir tratamientos más complejos y prolongados.
Salmonella Typhi Extensamente Resistente (XDR)
Uno de los fenómenos más preocupantes de los últimos años ha sido la aparición de:
XDR Salmonella Typhi
(Extensively Drug Resistant)
Estas cepas presentan resistencia a múltiples tratamientos utilizados tradicionalmente para la fiebre tifoidea.
Su aparición ha generado especial preocupación en regiones donde la enfermedad continúa siendo endémica.
El papel de la ganadería intensiva
La utilización de antibióticos en producción animal ha sido identificada como uno de los factores que contribuyen a la selección de bacterias resistentes.
Los antimicrobianos pueden ejercer presión selectiva sobre microorganismos presentes en:
- Aves de corral.
- Bovinos.
- Porcinos.
- Entornos ganaderos.
Por este motivo, numerosos países han implementado programas de uso prudente de antibióticos en veterinaria.
La globalización favorece la expansión
La distribución internacional de alimentos y animales facilita la propagación de cepas resistentes entre diferentes regiones del mundo.
Actualmente una variante resistente identificada en un país puede detectarse posteriormente en otros continentes mediante sistemas de vigilancia epidemiológica.
La resistencia antimicrobiana se ha convertido en un problema global que trasciende fronteras.
Consecuencias clínicas
Las infecciones causadas por cepas resistentes pueden asociarse a:
- Mayor duración de la enfermedad.
- Incremento de hospitalizaciones.
- Mayor riesgo de complicaciones.
- Incremento de costes sanitarios.
- Opciones terapéuticas más limitadas.
- En las infecciones invasivas, estas dificultades adquieren una importancia especial.
Vigilancia microbiológica
Para combatir este problema, numerosos organismos internacionales monitorizan continuamente los patrones de resistencia.
Las estrategias incluyen:
- Estudios microbiológicos.
- Secuenciación genómica.
- Redes internacionales de vigilancia.
- Análisis epidemiológicos.
La detección precoz permite adaptar las recomendaciones terapéuticas.
Uso responsable de antibióticos
La mejor estrategia para frenar la expansión de resistencias consiste en utilizar los antibióticos únicamente cuando están realmente indicados.
Las recomendaciones incluyen:
- Evitar la automedicación.
- Completar los tratamientos prescritos.
- No utilizar antibióticos para infecciones virales.
- Seguir las indicaciones médicas.
- Favorecer programas de uso racional en medicina y veterinaria.
Una amenaza silenciosa
La resistencia antimicrobiana representa uno de los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI.
En el caso de Salmonella, la combinación de:
- Capacidad de adaptación genética.
- Distribución global.
- Reservorios animales.
- Presión antibiótica.
ha favorecido la aparición de variantes cada vez más difíciles de tratar.
Comprender este fenómeno resulta esencial para preservar la eficacia de los tratamientos actuales y garantizar el control futuro de una de las zoonosis más importantes del mundo.
Perfecto. Tras el bloque de resistencia antibiótica, el siguiente capítulo natural es explicar cómo identificamos a Salmonella en el laboratorio moderno.
Diagnóstico Microbiológico de las Infecciones por Salmonella
El diagnóstico preciso de las infecciones por Salmonella resulta fundamental tanto para el manejo clínico de los pacientes como para la vigilancia epidemiológica y el control de brotes alimentarios.
Aunque muchas gastroenteritis leves se resuelven espontáneamente sin necesidad de estudios microbiológicos, la identificación del microorganismo adquiere una gran importancia en casos graves, infecciones invasivas, brotes comunitarios y programas de salud pública.
Gracias a los avances tecnológicos, hoy es posible detectar, caracterizar e incluso rastrear el origen de una cepa concreta con una precisión impensable hace apenas unas décadas.
¿Cuándo se solicita el diagnóstico?
Las pruebas microbiológicas suelen estar indicadas cuando existen:
- Diarreas graves.
- Fiebre elevada.
- Sospecha de bacteriemia.
- Pacientes inmunodeprimidos.
- Brotes alimentarios.
- Casos de fiebre tifoidea.
- Hospitalización.
En muchos cuadros leves el diagnóstico puede ser únicamente clínico.
El coprocultivo: la prueba clásica
La técnica más utilizada para detectar Salmonella intestinal es:
Coprocultivo
Consiste en cultivar una muestra de heces en medios microbiológicos específicos que favorecen el crecimiento de la bacteria.
Permite:
- Aislar el microorganismo.
- Confirmar la infección.
- Realizar estudios posteriores.
- Analizar resistencias antibióticas.
Durante décadas ha sido la herramienta diagnóstica fundamental en salmonelosis.
Medios de cultivo selectivos
Para facilitar la identificación de Salmonella se utilizan medios especiales capaces de inhibir otras bacterias intestinales.
Entre los más empleados destacan:
- Agar XLD.
- Agar Hektoen.
- Agar SS.
- Agar cromogénicos modernos.
Estos medios permiten observar características típicas de crecimiento que orientan el diagnóstico.
Identificación bioquímica
Una vez aislada la bacteria, se estudian sus características metabólicas.
Entre las pruebas más utilizadas:
- Fermentación de glucosa.
- Producción de sulfuro de hidrógeno.
- Reducción de nitratos.
- Actividad enzimática específica.
Estas técnicas permiten diferenciar Salmonella de otras enterobacterias.
Serotipado: identificando la variante
No todas las Salmonella son iguales.
Tras el aislamiento, los laboratorios especializados pueden determinar el serotipo mediante el análisis de:
Antígeno O
Relacionado con el lipopolisacárido.
Antígeno H
Relacionado con los flagelos.
Antígeno Vi
Característico de Salmonella Typhi.
Gracias a este sistema pueden diferenciarse miles de serotipos distintos.
Hemocultivos en infecciones invasivas
Cuando existe sospecha de:
- Bacteriemia.
- Sepsis.
- Fiebre tifoidea.
la prueba más importante suele ser:
Hemocultivo
Consiste en incubar muestras de sangre para detectar bacterias circulantes.
En las primeras fases de la fiebre tifoidea, los hemocultivos suelen ofrecer una elevada rentabilidad diagnóstica.
Cultivo de médula ósea
En determinadas situaciones complejas, especialmente en fiebre tifoidea tratada previamente con antibióticos, puede recurrirse a:
Cultivo de médula ósea
Aunque es una técnica más invasiva, presenta una sensibilidad muy elevada y continúa considerándose una de las pruebas más fiables para detectar Salmonella Typhi.
Diagnóstico molecular mediante PCR
La biología molecular ha revolucionado el diagnóstico microbiológico.
Las técnicas de:
PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa)
permiten detectar fragmentos específicos del ADN bacteriano.
Ventajas:
- Resultados rápidos.
- Alta sensibilidad.
- Identificación precisa.
- Utilidad en brotes.
Estas técnicas complementan cada vez más a los cultivos tradicionales.
Secuenciación genómica
Uno de los avances más importantes de la microbiología moderna es la:
Secuenciación del genoma completo (WGS)
Esta tecnología permite:
- Comparar cepas.
- Detectar genes de virulencia.
- Identificar resistencias.
- Rastrear brotes internacionales.
- Reconstruir cadenas de transmisión.
Actualmente constituye una herramienta esencial para la vigilancia epidemiológica.
Investigación de brotes alimentarios
Cuando aparecen varios casos relacionados, los laboratorios de salud pública combinan:
- Entrevistas epidemiológicas.
- Cultivos microbiológicos.
- Serotipado.
- PCR.
- Secuenciación genómica.
Gracias a estas herramientas es posible identificar:
- Alimentos implicados.
- Plantas procesadoras.
- Lotes contaminados.
- Distribución geográfica del brote.
Estudio de resistencias antibióticas
Una vez aislada la bacteria, puede realizarse un:
Antibiograma
Esta prueba determina qué antibióticos son eficaces frente a la cepa aislada.
Permite:
- Seleccionar tratamientos.
- Detectar MDR.
- Detectar XDR.
- Monitorizar tendencias epidemiológicas.
Diagnóstico diferencial
Los síntomas de Salmonella pueden confundirse con múltiples enfermedades.
Entre ellas:
- Campylobacteriosis.
- Shigelosis.
- Yersiniosis.
- Infecciones por E. coli patógena.
- Gastroenteritis víricas.
- Intoxicaciones alimentarias.
El diagnóstico microbiológico permite establecer la causa exacta del cuadro clínico.
Del microscopio a la genómica
La evolución del diagnóstico de Salmonella refleja la propia evolución de la microbiología.
Hemos pasado de observar simples colonias bacterianas en placas de cultivo a analizar genomas completos capaces de revelar:
Origen.
Virulencia.
Resistencia.
Relaciones epidemiológicas.
Esta transformación ha mejorado enormemente nuestra capacidad para controlar una de las bacterias más importantes de la salud pública mundial.
Perfecto. Tras el diagnóstico microbiológico, el siguiente capítulo debe centrarse en la prevención, uno de los aspectos más importantes porque la mayoría de las infecciones por Salmonella son evitables mediante medidas relativamente sencillas.
Prevención: cómo evitar la infección por Salmonella
A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir el impacto de las infecciones por Salmonella.
Dado que la mayoría de los casos se transmiten por vía alimentaria, las medidas preventivas se centran en la seguridad de los alimentos, la higiene personal y la correcta manipulación de productos de origen animal.
La prevención no solo protege al individuo, sino que también contribuye a reducir brotes comunitarios y la carga sanitaria asociada a esta infección.
La cadena alimentaria como punto crítico
Salmonella puede introducirse en diferentes etapas de la producción alimentaria:
- Producción avícola.
- Ganadería.
- Producción de huevos.
- Procesamiento industrial.
- Transporte.
- Preparación doméstica.
Por ello, la seguridad alimentaria debe abordarse desde una perspectiva integral.
Higiene de manos
El lavado adecuado de manos sigue siendo una de las medidas más eficaces para prevenir infecciones gastrointestinales.
Se recomienda:
- Antes de cocinar.
- Después de manipular carne cruda.
- Después de tocar huevos.
- Tras usar el baño.
- Después de contactar con animales.
Un lavado correcto con agua y jabón durante al menos 20 segundos reduce significativamente el riesgo de transmisión.
Cocción segura de los alimentos
Las altas temperaturas destruyen eficazmente a Salmonella.
Recomendaciones:
- Cocinar completamente aves y carnes.
- Evitar zonas crudas en hamburguesas.
- Asegurar una cocción uniforme.
- Mantener alimentos calientes por encima de temperaturas seguras.
La cocción insuficiente continúa siendo una de las principales causas de infección.
El riesgo de los huevos crudos
Los huevos pueden contaminarse tanto externa como internamente.
Se recomienda:
- Evitar el consumo de huevo crudo.
- Utilizar productos pasteurizados en preparaciones de riesgo.
- Refrigerar adecuadamente los huevos.
- Desechar huevos agrietados.
Especial atención en:
- Mayonesas caseras.
- Cremas.
- Mousses.
- Tiramisú.
- Salsas con huevo sin cocinar.
Evitar la contaminación cruzada
La contaminación cruzada ocurre cuando bacterias presentes en alimentos crudos pasan a alimentos listos para consumir.
Medidas recomendadas:
- Utilizar tablas de corte separadas.
- Mantener separados alimentos crudos y cocinados.
- Limpiar superficies y utensilios.
- Desinfectar zonas de preparación.
Esta medida es especialmente importante en cocinas domésticas y colectivas.
Conservación y refrigeración
Salmonella puede multiplicarse rápidamente cuando los alimentos permanecen a temperaturas inadecuadas.
Recomendaciones:
- Refrigerar rápidamente alimentos perecederos.
- Mantener la cadena de frío.
- No dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente durante periodos prolongados.
- Consumir sobras dentro de plazos razonables.
Viajes internacionales y fiebre tifoidea
En determinadas regiones del mundo persiste un riesgo significativo de fiebre tifoidea.
Las recomendaciones incluyen:
- Consumir agua segura.
- Evitar hielo de procedencia dudosa.
- Priorizar alimentos bien cocinados.
- Extremar la higiene personal.
- Considerar vacunación cuando esté indicada.
Animales como fuente de transmisión
Algunos animales pueden portar Salmonella sin mostrar signos de enfermedad.
Especialmente:
- Reptiles.
- Lagartos.
- Serpientes.
- Aves de corral.
Tras el contacto con estos animales se recomienda una higiene rigurosa de manos.
Prevención en grupos vulnerables
Determinados colectivos presentan un mayor riesgo de complicaciones:
- Lactantes.
- Personas mayores.
- Embarazadas.
- Inmunodeprimidos.
En estos grupos las medidas preventivas deben extremarse.
Vacunas frente a la fiebre tifoidea
Actualmente existen vacunas eficaces frente a Salmonella Typhi.
Estas vacunas:
- Reducen el riesgo de enfermedad.
- Son especialmente útiles en viajeros.
- Forman parte de estrategias de control en áreas endémicas.
Sin embargo, no protegen frente a todas las especies de Salmonella responsables de salmonelosis alimentaria.
Prevención y salud pública
La reducción de las infecciones por Salmonella requiere la colaboración de múltiples sectores:
- Sistema sanitario.
- Industria alimentaria.
- Producción ganadera.
- Laboratorios.
- Autoridades sanitarias.
- Consumidores.
Este enfoque integrado se conoce actualmente como:
One Health
Una estrategia que reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental.
La prevención como herramienta más eficaz
Aunque la investigación continúa desarrollando nuevas técnicas diagnósticas y tratamientos, la mayoría de las infecciones por Salmonella pueden evitarse mediante medidas básicas de higiene y seguridad alimentaria.
La combinación de:
- Manipulación segura de alimentos.
- Cocción adecuada.
- Refrigeración correcta.
- Higiene de manos.
- Vigilancia sanitaria.
constituye la mejor defensa frente a una de las zoonosis más frecuentes del mundo.
Salmonella y seguridad alimentaria: cuando la cadena alimentaria se convierte en una vía de transmisión
La estrecha relación entre Salmonella y los alimentos ha convertido a esta bacteria en uno de los principales desafíos de la seguridad alimentaria mundial. Cada año se producen millones de casos de salmonelosis asociados al consumo de alimentos contaminados, generando importantes consecuencias sanitarias y económicas.
A diferencia de otras enfermedades infecciosas transmitidas principalmente de persona a persona, gran parte de las infecciones por Salmonella tienen su origen en complejas cadenas de producción, distribución y consumo de alimentos.
Por ello, la lucha contra esta bacteria requiere una estrategia que abarque desde las explotaciones ganaderas hasta la mesa del consumidor.
Una de las principales zoonosis alimentarias
La salmonelosis se considera una de las zoonosis alimentarias más importantes del mundo.
Una zoonosis es una enfermedad que puede transmitirse entre animales y seres humanos.
En el caso de Salmonella, la cadena suele seguir este recorrido:
Animal reservorio.
⬇
Alimento contaminado.
⬇
Consumidor.
Esta conexión entre salud animal y salud humana explica la importancia del enfoque One Health.
Los huevos: el símbolo clásico de Salmonella
Cuando se menciona Salmonella, muchas personas piensan inmediatamente en los huevos.
Esta asociación tiene una base científica sólida.
Determinados serotipos, especialmente:
Salmonella Enteritidis
pueden colonizar el aparato reproductor de las gallinas.
Como consecuencia, la contaminación puede producirse:
- En la superficie de la cáscara.
- En el interior del huevo.
antes incluso de la puesta.
Preparaciones de riesgo
Los alimentos elaborados con huevo crudo o poco cocinado presentan un riesgo especialmente elevado.
Entre ellos destacan:
- Mayonesa casera.
- Salsas.
- Cremas.
- Mousses.
- Postres artesanales.
El riesgo aumenta cuando estos productos permanecen a temperatura ambiente durante periodos prolongados.
Carne de ave y productos avícolas
Las aves de corral constituyen uno de los principales reservorios de Salmonella.
La contaminación puede producirse durante:
- Cría.
- Sacrificio.
- Procesamiento.
- Manipulación.
Las carnes insuficientemente cocinadas representan una importante fuente de infección.
El problema de la contaminación cruzada
Uno de los errores más frecuentes en las cocinas domésticas es la:
Contaminación cruzada
Este fenómeno ocurre cuando los microorganismos pasan de un alimento contaminado a otro inicialmente seguro.
Las situaciones más habituales incluyen:
- Utilizar la misma tabla para carne cruda y alimentos listos para consumo.
- Manipular distintos alimentos sin lavarse las manos.
- Contacto entre carnes crudas y vegetales.
La contaminación cruzada explica numerosos casos de salmonelosis doméstica.
Carne de cerdo y vacuno
Aunque suelen recibir menos atención que los huevos o las aves, otros productos cárnicos también pueden actuar como vehículos de transmisión.
Entre ellos:
- Carne de cerdo.
- Carne de vacuno.
- Productos procesados.
La correcta cocción reduce significativamente el riesgo.
Leche y productos lácteos
La leche cruda puede contaminarse por diferentes vías.
Las fuentes más habituales incluyen:
- Contaminación fecal.
- Equipos contaminados.
- Infecciones animales.
La pasteurización constituye una de las medidas más eficaces para prevenir estas infecciones.
Frutas y verduras
Durante los últimos años se han documentado brotes asociados a:
- Lechugas.
- Brotes germinados.
- Tomates.
- Pepinos.
- Frutas frescas.
La contaminación puede producirse mediante:
- Agua de riego contaminada.
- Fertilizantes contaminados.
- Manipulación inadecuada.
11.9 El papel del agua
El agua desempeña un papel central en la epidemiología de Salmonella.
Puede intervenir en:
- Consumo humano.
- Producción agrícola.
- Procesamiento industrial.
- Limpieza de instalaciones.
Por este motivo, el control microbiológico del agua es una medida fundamental de seguridad alimentaria.
Brotes alimentarios modernos
La globalización ha transformado profundamente la dinámica de los brotes.
En la actualidad:
- Un único lote contaminado puede distribuirse internacionalmente.
- Los alimentos recorren miles de kilómetros.
- Un mismo producto puede llegar a millones de consumidores.
Como consecuencia, los brotes pueden alcanzar dimensiones sin precedentes.
La industria alimentaria frente a Salmonella
La industria moderna aplica múltiples estrategias para reducir el riesgo.
Entre ellas destacan:
- Higiene de instalaciones.
- Control de temperatura.
- Monitorización microbiológica.
- Eliminación de lotes contaminados.
- Protocolos de seguridad alimentaria.
Estas medidas han reducido significativamente la incidencia de numerosos brotes.
El sistema APPCC
Uno de los pilares actuales de la seguridad alimentaria es el:
APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control). Este sistema identifica:
- Riesgos potenciales.
- Puntos críticos de control.
- Procedimientos de vigilancia.
- Medidas correctoras.
Actualmente se utiliza de forma generalizada en la industria alimentaria.
Temperatura y control bacteriano
La temperatura es uno de los factores más importantes para controlar el crecimiento bacteriano.
Refrigeración
Reduce la velocidad de multiplicación.
Congelación
Detiene el crecimiento, aunque no siempre elimina la bacteria.
Cocción adecuada
Destruye eficazmente Salmonella.
Por ello, la correcta manipulación térmica constituye una medida preventiva esencial.
El consumidor también forma parte de la cadena
La seguridad alimentaria no depende exclusivamente de productores e industrias.
El consumidor desempeña un papel fundamental.
Las recomendaciones básicas incluyen:
- Lavado de manos.
- Separación de alimentos crudos y cocinados.
- Cocción adecuada.
- Conservación en frío.
- Evitar alimentos de riesgo cuando sea necesario.
Salmonella y One Health
La prevención moderna reconoce que la bacteria circula entre:
- Animales.
- Medio ambiente.
- Agua.
- Alimentos.
- Seres humanos.
Esta visión integrada recibe el nombre de: One Health y constituye una de las estrategias más prometedoras para reducir la carga global de salmonelosis.
Una batalla silenciosa en la cadena alimentaria
La mayoría de las personas nunca llegan a ver las complejas medidas que se aplican diariamente para prevenir la contaminación alimentaria.
Sin embargo, detrás de cada alimento seguro existen:
- Controles microbiológicos.
- Protocolos industriales.
- Vigilancia veterinaria.
- Sistemas de seguridad alimentaria.
La lucha contra Salmonella comienza mucho antes de que el alimento llegue al plato.
Más que una simple intoxicación alimentaria
La relación entre Salmonella y los alimentos representa uno de los ejemplos más claros de cómo la microbiología, la veterinaria, la agricultura y la salud pública están profundamente conectadas.
Comprender esta red de interacciones resulta esencial para prevenir una enfermedad que continúa afectando a millones de personas cada año.
Microbiota intestinal, inflamación y disbiosis: la batalla invisible contra Salmonella
Durante muchos años, la infección por Salmonella se interpretó como una simple confrontación entre una bacteria invasora y el sistema inmunitario del huésped. Sin embargo, los avances recientes en microbiología han revelado la existencia de un tercer protagonista fundamental:
La microbiota intestinal
Actualmente sabemos que la probabilidad de desarrollar una infección, la gravedad de los síntomas y la velocidad de recuperación dependen en gran medida del equilibrio existente dentro del ecosistema intestinal.
Lejos de ser un mero espectador, el conjunto de microorganismos que habita nuestro intestino constituye una de las primeras líneas de defensa frente a Salmonella.
Un ecosistema extraordinariamente complejo
El intestino humano alberga:
Billones de microorganismos
pertenecientes a miles de especies diferentes.
Entre ellos encontramos:
- Bacterias.
- Arqueas.
- Hongos.
- Virus bacteriófagos.
Este ecosistema desempeña funciones esenciales para la salud.
Funciones principales
- Digestión de nutrientes.
- Regulación inmunitaria.
- Producción de metabolitos.
- Mantenimiento de la barrera intestinal.
- Protección frente a patógenos.
La resistencia a la colonización
Uno de los mecanismos más importantes mediante los cuales la microbiota protege al organismo recibe el nombre de:
Resistencia a la colonización
Las bacterias beneficiosas dificultan el establecimiento de microorganismos invasores mediante:
- Competencia por nutrientes.
- Ocupación de nichos ecológicos.
- Producción de sustancias antimicrobianas.
- Estimulación del sistema inmunitario.
Gracias a este fenómeno, muchas bacterias ingeridas son eliminadas antes de poder producir enfermedad.
La microbiota como barrera defensiva
La microbiota actúa como una auténtica muralla biológica.
Cuando el ecosistema intestinal es diverso y estable:
- Se limita la expansión de patógenos.
- Se protege la mucosa intestinal.
- Se regula la inflamación.
- Se mantiene el equilibrio inmunitario.
Esta situación dificulta enormemente la colonización por Salmonella.
¿Qué es la disbiosis?
La Disbiosis es una alteración del equilibrio normal de la microbiota.
Puede manifestarse mediante:
- Disminución de diversidad microbiana.
- Pérdida de especies beneficiosas.
- Sobrecrecimiento de microorganismos oportunistas.
La disbiosis crea condiciones favorables para la expansión de patógenos intestinales.
ausas frecuentes de disbiosis
Numerosos factores pueden alterar el ecosistema intestinal.
Entre los más importantes destacan:
- Uso de antibióticos.
- Dietas ultraprocesadas.
- Estrés crónico.
- Infecciones previas.
- Hospitalización.
- Enfermedades inflamatorias.
Estas alteraciones pueden reducir la capacidad defensiva del intestino.
Salmonella aprovecha los desequilibrios
Cuando la microbiota pierde diversidad, Salmonella encuentra un entorno más favorable para multiplicarse.
La bacteria puede aprovechar:
- Nichos ecológicos vacíos.
- Nutrientes disponibles.
- Menor competencia bacteriana.
Por ello, la susceptibilidad a la infección no depende únicamente de la cantidad de bacterias ingeridas.
También depende del estado previo del ecosistema intestinal.
La inflamación como arma de Salmonella
Uno de los aspectos más sorprendentes descubiertos en los últimos años es que Salmonella puede beneficiarse parcialmente de la inflamación que ella misma provoca.
Tras la invasión intestinal:
- Se activan células inmunitarias.
- Aumentan las citocinas inflamatorias.
- Se modifica el entorno intestinal.
Paradójicamente, estos cambios pueden favorecer el crecimiento de determinadas cepas de Salmonella frente a otros microorganismos competidores.
Lipopolisacáridos e inflamación
Como bacteria Gram negativa, Salmonella posee:
Lipopolisacáridos (LPS). Estos componentes activan receptores inmunitarios como:
TLR4
La activación de estas vías desencadena la producción de:
- TNF-α
- IL-1β
- IL-6
- IL-8
moléculas esenciales para la respuesta inflamatoria.
La barrera intestinal
La mucosa intestinal constituye una estructura defensiva altamente especializada.
Está formada por:
Capa de moco
Primera barrera física.
Epitelio intestinal
Impide el paso descontrolado de microorganismos.
Uniones estrechas
Mantienen la cohesión celular.
Sistema inmunitario intestinal
Supervisa continuamente la actividad microbiana.
Alteración de la permeabilidad intestinal
La inflamación intensa puede afectar temporalmente a la integridad de la barrera intestinal.
Como consecuencia puede aumentar:
La permeabilidad intestinal
permitiendo un mayor paso de:
- Moléculas inflamatorias.
- Fragmentos bacterianos.
- Endotoxinas.
Este fenómeno contribuye a amplificar la respuesta inmunitaria.
Los ácidos grasos de cadena corta
Las bacterias beneficiosas producen metabolitos conocidos como:
Ácidos grasos de cadena corta
Los principales son:
- Butirato.
- Propionato.
- Acetato.
Estos compuestos:
- Nutren a los enterocitos.
- Refuerzan la barrera intestinal.
- Reducen la inflamación.
- Favorecen la recuperación.
Recuperación tras la infección
Una vez eliminada la bacteria, el ecosistema intestinal debe reconstruirse.
Durante esta fase se producen:
- Reparación mucosa.
- Recuperación microbiana.
- Reequilibrio inmunitario.
- Normalización metabólica.
Este proceso puede prolongarse durante semanas.
El papel de la alimentación
La alimentación influye profundamente en la composición de la microbiota.
Los alimentos que favorecen una recuperación saludable incluyen:
- Verduras.
- Frutas.
- Cereales integrales.
- Legumbres.
- Frutos secos.
Estos productos aportan fibra fermentable que alimenta a numerosas bacterias beneficiosas.
Probióticos y prebióticos
Actualmente existe un gran interés científico por el uso de:
Probióticos
Microorganismos vivos que pueden aportar beneficios.
Prebióticos
Sustratos utilizados por bacterias beneficiosas.
Aunque los resultados varían según la situación clínica, ambos constituyen herramientas prometedoras para favorecer la recuperación intestinal.
Una nueva visión de la infección
La investigación moderna ha transformado profundamente nuestra comprensión de Salmonella.
Hoy sabemos que la infección no depende únicamente de:
- La bacteria.
- También intervienen:
- La microbiota.
- La barrera intestinal.
- El sistema inmunitario.
- La inflamación.
La enfermedad surge del equilibrio —o desequilibrio— entre todos estos elementos.
Mucho más que una gastroenteritis
La relación entre Salmonella y la microbiota demuestra que las enfermedades infecciosas no pueden entenderse únicamente estudiando al microorganismo.
Es necesario comprender también el ecosistema donde se desarrolla la infección.
Esta visión integradora está abriendo nuevas estrategias preventivas y terapéuticas basadas no solo en eliminar la bacteria, sino también en fortalecer las defensas naturales del organismo.
Resistencia antibiótica: la amenaza emergente
La aparición de los antibióticos transformó radicalmente el tratamiento de las enfermedades infecciosas durante el siglo XX. Infecciones que anteriormente causaban una elevada mortalidad pasaron a ser tratables y, en muchos casos, curables.
Sin embargo, este éxito tuvo una consecuencia inesperada.
Las bacterias comenzaron a desarrollar mecanismos que les permitían sobrevivir a los fármacos diseñados para eliminarlas.
En el caso de Salmonella, la resistencia antibiótica se ha convertido en uno de los mayores desafíos sanitarios actuales. Lo que durante décadas fue una infección relativamente sencilla de tratar se enfrenta ahora a la aparición de cepas capaces de resistir múltiples familias de antibióticos.
La situación es especialmente preocupante en la fiebre tifoidea y en las infecciones invasivas.
13.1 ¿Qué es la resistencia antibiótica?
La resistencia antibiótica aparece cuando una bacteria adquiere mecanismos que le permiten sobrevivir a concentraciones de antibióticos que anteriormente resultaban eficaces.
Como consecuencia:
- Los tratamientos pierden eficacia.
- Las infecciones persisten.
- Aumentan las hospitalizaciones.
- Se incrementan las complicaciones.
- Aumenta la mortalidad.
La resistencia constituye uno de los problemas más importantes de la medicina moderna.
¿Cómo desarrolla resistencia Salmonella?
Salmonella puede adquirir resistencia mediante diversos mecanismos.
Mutaciones genéticas
Cambios espontáneos en su ADN.
Transferencia horizontal de genes
Intercambio de material genético con otras bacterias.
Plásmidos
Pequeñas moléculas de ADN capaces de transportar genes de resistencia.
Integrones y transposones
Elementos genéticos móviles que facilitan la acumulación de múltiples resistencias.
Gracias a estos mecanismos, la bacteria puede adaptarse rápidamente a nuevas presiones selectivas.
El papel del uso inadecuado de antibióticos
La resistencia no aparece únicamente por la capacidad evolutiva de las bacterias.
También está estrechamente relacionada con:
- Uso excesivo de antibióticos.
- Automedicación.
- Tratamientos incompletos.
- Uso veterinario inapropiado.
- Prescripción innecesaria.
Cada exposición innecesaria aumenta la presión selectiva que favorece la supervivencia de cepas resistentes.
Las primeras resistencias
Durante las décadas posteriores a la introducción de los antibióticos comenzaron a detectarse cepas resistentes a:
- Cloranfenicol.
- Ampicilina.
- Trimetoprim-sulfametoxazol.
Estos medicamentos constituían durante años el tratamiento estándar de la fiebre tifoidea.
La aparición de resistencias obligó a modificar progresivamente las recomendaciones terapéuticas.
Salmonella MDR
El término: MDR (Multidrug Resistant), se utiliza para describir cepas resistentes a varias familias de antibióticos.
En Salmonella, clásicamente se aplica a cepas resistentes simultáneamente a:
- Ampicilina.
- Cloranfenicol.
- Trimetoprim-sulfametoxazol.
Estas variantes comenzaron a extenderse durante las últimas décadas del siglo XX.
Fluoroquinolonas: una solución temporal
Ante la expansión de cepas MDR, las:
Fluoroquinolonas, como:
- Ciprofloxacino.
- Levofloxacino.
pasaron a convertirse en tratamientos de referencia.
Durante años proporcionaron excelentes resultados.
Sin embargo, la historia volvió a repetirse.
Resistencia a fluoroquinolonas
Actualmente se han descrito numerosos mecanismos de resistencia que afectan a este grupo de antibióticos.
Las consecuencias incluyen:
- Menor eficacia terapéutica.
- Mayor duración de la enfermedad.
- Incremento del riesgo de fracaso terapéutico.
Esta tendencia ha obligado a reconsiderar muchas pautas tradicionales de tratamiento.
Cefalosporinas de tercera generación
Ante el aumento de resistencia a fluoroquinolonas, cobraron protagonismo:
Ceftriaxona
Cefotaxima
Estas cefalosporinas continúan siendo herramientas fundamentales para el tratamiento de infecciones graves.
Sin embargo, también han comenzado a aparecer cepas resistentes.
Betalactamasas de espectro extendido (BLEE)
Algunas cepas producen enzimas denominadas:
BLEE (Betalactamasas de Espectro Extendido). Estas enzimas son capaces de inactivar numerosas cefalosporinas.
Su aparición limita considerablemente las opciones terapéuticas disponibles.
Salmonella Typhi XDR
Uno de los acontecimientos más preocupantes de los últimos años ha sido la aparición de:
Salmonella Typhi XDR (Extensively Drug Resistant)
Estas cepas presentan resistencia simultánea a múltiples antibióticos utilizados tradicionalmente para tratar la fiebre tifoidea.
Características
- Resistencia a ampicilina.
- Resistencia a cloranfenicol.
- Resistencia a trimetoprim-sulfametoxazol.
- Resistencia a fluoroquinolonas.
- Resistencia a ceftriaxona.
Esto reduce drásticamente las opciones de tratamiento.
El brote de Pakistán
Uno de los episodios más estudiados ocurrió en:
Pakistán
donde se identificó una amplia expansión de cepas XDR de Salmonella Typhi.
Este brote generó preocupación internacional debido a:
- Su rápida expansión.
- Las limitadas alternativas terapéuticas.
- El riesgo de exportación a otros países.
El caso se convirtió en un ejemplo paradigmático de la amenaza global de la resistencia antimicrobiana.
Salmonella no tifoidea resistente
La resistencia no afecta únicamente a Salmonella Typhi.
También se observa en serotipos no tifoideos asociados a:
- Producción avícola.
- Ganadería.
- Producción porcina.
Estas cepas pueden llegar a los seres humanos a través de la cadena alimentaria.
El papel de la producción animal
La utilización de antibióticos en animales ha contribuido al desarrollo de resistencias en diversos microorganismos.
Por ello, numerosos países han impulsado medidas destinadas a:
- Reducir el uso innecesario.
- Mejorar la vigilancia.
- Optimizar la prescripción veterinaria.
La salud humana y la salud animal están profundamente conectadas.
Vigilancia internacional
La monitorización de resistencias constituye una prioridad mundial.
Organizaciones como:
- OMS.
- ECDC.
- CDC.
desarrollan programas destinados a:
- Detectar nuevas resistencias.
- Analizar tendencias.
- Identificar brotes.
- Diseñar estrategias preventivas.
El enfoque One Health
La resistencia antimicrobiana no puede entenderse únicamente desde la medicina humana.
También implica:
- Producción animal.
- Agricultura.
- Medio ambiente.
- Sistemas sanitarios.
Esta visión integrada recibe el nombre de:
One Health
y constituye actualmente uno de los pilares de la lucha contra la resistencia bacteriana.
Nuevas estrategias terapéuticas
La investigación actual explora múltiples alternativas:
- Nuevos antibióticos.
- Bacteriófagos.
- Vacunas.
- Terapias dirigidas.
- Modulación de la microbiota.
Aunque muchas de estas estrategias se encuentran todavía en desarrollo, representan herramientas prometedoras para el futuro.
Un desafío para el siglo XXI
La historia de Salmonella refleja perfectamente uno de los mayores retos de la medicina contemporánea.
Por un lado:
- Disponemos de conocimientos microbiológicos sin precedentes.
Por otro:
- Las bacterias continúan evolucionando.
La resistencia antimicrobiana demuestra que la lucha contra las enfermedades infecciosas es un proceso dinámico que exige vigilancia constante.
Más allá de los antibióticos
La prevención de la resistencia requiere actuar sobre múltiples niveles:
- Higiene.
- Seguridad alimentaria.
- Uso racional de antibióticos.
- Producción animal responsable.
- Cooperación internacional.
La protección frente a Salmonella no depende únicamente de desarrollar nuevos medicamentos, sino también de preservar la eficacia de los que ya tenemos
Diagnóstico moderno de las infecciones por Salmonella
El diagnóstico preciso constituye uno de los pilares fundamentales en el manejo de las infecciones por Salmonella. Aunque los síntomas clínicos pueden sugerir la presencia de una salmonelosis, muchas otras enfermedades infecciosas producen manifestaciones similares, por lo que la confirmación microbiológica resulta esencial.
Los avances tecnológicos han transformado profundamente el diagnóstico durante las últimas décadas. Hoy es posible no solo identificar rápidamente la bacteria responsable, sino también determinar su perfil de resistencia, rastrear brotes internacionales y analizar su genoma completo.
Esta revolución diagnóstica ha mejorado significativamente tanto la atención clínica como la vigilancia epidemiológica.
¿Por qué es importante el diagnóstico?
Los síntomas de la salmonelosis pueden confundirse con numerosas enfermedades.
Entre ellas:
- Gastroenteritis víricas.
- Campilobacteriosis.
- Shigelosis.
- Infecciones por Escherichia coli.
- Enfermedades inflamatorias intestinales.
La confirmación microbiológica permite:
- Identificar el agente causal.
- Guiar el tratamiento.
- Detectar brotes.
- Aplicar medidas de control.
14.2 El coprocultivo
El Coprocultivo, continúa siendo una de las pruebas más utilizadas para diagnosticar salmonelosis intestinal.
Consiste en cultivar muestras de heces en medios microbiológicos específicos.
Ventajas
- Técnica ampliamente disponible.
- Alta especificidad.
- Permite estudiar resistencias.
Limitaciones
- Requiere varios días.
- Menor sensibilidad en algunos casos.
- Puede verse afectado por tratamientos antibióticos previos.
Medios de cultivo selectivos
Para facilitar el aislamiento de Salmonella se utilizan medios especiales capaces de inhibir el crecimiento de otras bacterias.
- Entre los más utilizados destacan:
- Agar XLD.
- Agar Hektoen.
- Agar SS.
- Caldos de enriquecimiento selectivo.
Estos sistemas aumentan la probabilidad de recuperación del microorganismo.
Hemocultivos
Cuando existe sospecha de:
- Bacteriemia.
- Sepsis.
- Fiebre tifoidea.
Los Hemocultivos, constituyen una herramienta diagnóstica fundamental.
La detección de Salmonella en sangre confirma la diseminación sistémica de la infección.
Diagnóstico en fiebre tifoidea
En la fiebre tifoidea pueden emplearse distintas muestras biológicas.
Las más utilizadas son:
- Sangre.
- Médula ósea.
- Heces.
- Orina.
La médula ósea presenta una sensibilidad especialmente elevada, incluso cuando el paciente ya ha recibido antibióticos.
Identificación bioquímica
Una vez aislada la bacteria, se realizan pruebas bioquímicas que permiten confirmar su identidad.
Estas pruebas evalúan características como:
- Fermentación de azúcares.
- Producción de sulfuro de hidrógeno.
- Utilización de sustratos específicos.
Durante décadas constituyeron la base del diagnóstico microbiológico.
Serotipado
El Serotipado, permite identificar el serotipo concreto de Salmonella.
Se basa en el estudio de:
- Antígeno O.
- Antígeno H.
- Antígeno Vi.
Esta información resulta muy valiosa para la vigilancia epidemiológica.
Técnicas moleculares
La biología molecular ha revolucionado el diagnóstico de enfermedades infecciosas.
Las técnicas más utilizadas incluyen:
PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa). La PCR permite detectar material genético bacteriano directamente en muestras clínicas.
Ventajas
- Rapidez.
- Alta sensibilidad.
- Alta especificidad.
- No requiere crecimiento bacteriano completo.
PCR múltiple
Los paneles moleculares modernos permiten detectar simultáneamente múltiples patógenos intestinales.
En una sola muestra pueden identificarse:
- Salmonella
- Shigella
- Campylobacter
- Yersinia
- Diversos virus entéricos
Esto ha reducido considerablemente los tiempos diagnósticos.
MALDI-TOF
Uno de los avances más importantes de la microbiología clínica moderna es:
MALDI-TOF (Matrix-Assisted Laser Desorption/Ionization Time-of-Flight). Esta tecnología identifica microorganismos analizando su perfil proteico.
Ventajas
Actualmente se utiliza de forma generalizada en muchos hospitales.
Secuenciación genómica
La secuenciación del genoma completo ha transformado la vigilancia epidemiológica.
Permite:
- Analizar el ADN bacteriano.
- Diferenciar cepas.
- Rastrear brotes internacionales.
- Detectar genes de resistencia.
- Identificar nuevos clones emergentes.
Se ha convertido en una herramienta clave para la salud pública moderna.
Vigilancia de brotes
Gracias a las tecnologías genómicas, los investigadores pueden determinar si diferentes casos están relacionados.
Por ejemplo:
Brote alimentario.
⬇
Comparación genética.
⬇
Identificación de una fuente común.
Esta capacidad ha revolucionado la investigación epidemiológica.
Detección de resistencias
Además de identificar la bacteria, es fundamental conocer su sensibilidad a los antibióticos.
Para ello se realizan:
Antibiogramas
Estas pruebas determinan qué medicamentos serán eficaces frente a una cepa concreta.
Métodos automatizados
Muchos laboratorios utilizan sistemas automatizados capaces de:
- Identificar bacterias.
- Determinar resistencias.
- Generar informes.
- Reducir tiempos diagnósticos.
Estos sistemas han mejorado significativamente la eficiencia microbiológica.
Biomarcadores inflamatorios
Aunque no identifican directamente la bacteria, algunos parámetros ayudan a valorar la gravedad de la infección.
Entre ellos:
- Proteína C reactiva (PCR).
- Procalcitonina.
- Recuento leucocitario.
Estos marcadores resultan especialmente útiles en infecciones invasivas.
El futuro del diagnóstico
Las nuevas tecnologías continúan evolucionando.
Entre las líneas de investigación más prometedoras destacan:
- Secuenciación ultrarrápida.
- Diagnóstico portátil.
- Biosensores.
- Inteligencia artificial aplicada a microbiología.
Estas herramientas podrían transformar nuevamente el diagnóstico durante los próximos años.
Diagnosticar para tratar y prevenir
El diagnóstico moderno no solo beneficia al paciente individual.
También permite:
- Detectar brotes.
- Vigilar la resistencia antimicrobiana.
- Mejorar la seguridad alimentaria.
- Optimizar las estrategias sanitarias.
Cada muestra analizada aporta información valiosa para proteger a toda la población.
De la microbiología clásica a la genómica
La evolución del diagnóstico de Salmonella refleja el extraordinario progreso de la microbiología durante el último siglo.
Desde los primeros cultivos realizados en laboratorios rudimentarios hasta la secuenciación completa del genoma bacteriano, la capacidad para identificar y estudiar este microorganismo ha avanzado de forma espectacular.
Y estos avances seguirán desempeñando un papel fundamental en la prevención y control de las salmonelosis del futuro.
Prevención y recuperación intestinal
La prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir el impacto de las infecciones por Salmonella.
Aunque los avances diagnósticos y terapéuticos han mejorado considerablemente el manejo clínico de estas enfermedades, evitar la infección sigue siendo mucho más sencillo, seguro y económico que tratar sus consecuencias.
Sin embargo, la prevención moderna va más allá de impedir el contacto con la bacteria. Las investigaciones recientes han puesto de manifiesto la importancia de mantener una microbiota intestinal saludable y una barrera intestinal funcional para disminuir la susceptibilidad a la infección y favorecer una recuperación completa.
La protección frente a Salmonella comienza antes de la exposición y continúa mucho después de la desaparición de los síntomas.
La prevención como primera línea de defensa
La mayoría de las salmonelosis pueden prevenirse mediante medidas relativamente sencillas.
Estas estrategias actúan sobre distintos niveles:
- Higiene personal.
- Seguridad alimentaria.
- Agua potable.
- Control veterinario.
- Salud pública.
La combinación de todas ellas constituye la forma más eficaz de reducir el riesgo.
Lavado de manos
El lavado correcto de manos sigue siendo una de las medidas preventivas más importantes.
Debe realizarse especialmente:
- Antes de cocinar.
- Antes de comer.
- Después de manipular alimentos crudos.
- Después de usar el baño.
- Tras el contacto con animales.
Aunque parece una medida simple, continúa siendo extraordinariamente eficaz.
Manipulación segura de alimentos
La manipulación adecuada reduce significativamente la probabilidad de contaminación.
Las recomendaciones básicas incluyen:
- Separar alimentos crudos y cocinados.
- Limpiar utensilios y superficies.
- Mantener la cadena de frío.
- Consumir los alimentos en condiciones adecuadas.
Estas medidas limitan la contaminación cruzada.
Cocción adecuada
La cocción constituye uno de los métodos más eficaces para destruir Salmonella.
Las temperaturas adecuadas eliminan la bacteria presente en:
- Carne de ave.
- Productos cárnicos.
- Preparaciones con huevo.
La cocción insuficiente continúa siendo uno de los principales factores de riesgo.
Conservación y refrigeración
La refrigeración no elimina completamente la bacteria, pero dificulta su multiplicación.
Por ello se recomienda:
- Refrigerar rápidamente los alimentos perecederos.
- Evitar mantener alimentos a temperatura ambiente durante largos periodos.
- Respetar las fechas de conservación.
La gestión correcta de la temperatura es fundamental para la seguridad alimentaria.
Atención especial a grupos vulnerables
Algunas personas presentan mayor riesgo de enfermedad grave.
Entre ellas:
- Lactantes.
- Personas mayores.
- Inmunodeprimidos.
- Mujeres embarazadas.
En estos grupos conviene extremar las medidas preventivas.
Prevención durante los viajes
La fiebre tifoidea continúa siendo frecuente en determinadas regiones del mundo.
Los viajeros deben prestar especial atención a:
- Calidad del agua.
- Hielo de procedencia desconocida.
- Alimentos crudos.
- Comida callejera sin garantías higiénicas.
Estas recomendaciones reducen significativamente el riesgo de exposición.
Vacunas frente a la fiebre tifoidea
Actualmente existen vacunas destinadas a prevenir la infección por:
Salmonella Typhi
Estas vacunas están especialmente indicadas en:
- Viajeros a zonas endémicas.
- Personal con riesgo ocupacional.
- Poblaciones expuestas.
Aunque no ofrecen protección absoluta, reducen significativamente el riesgo de enfermedad.
Recuperación tras la infección
La desaparición de los síntomas no implica necesariamente una recuperación completa.
Después de una salmonelosis pueden persistir alteraciones en:
- Microbiota intestinal.
- Barrera mucosa.
- Sistema inmunitario.
- Función digestiva.
Por ello resulta importante favorecer una recuperación progresiva.
Restauración de la microbiota
Tras la infección suele producirse una reducción temporal de la diversidad microbiana.
La recuperación de la microbiota constituye uno de los objetivos principales del periodo de convalecencia.
Un ecosistema intestinal equilibrado favorece:
- Resistencia frente a nuevos patógenos.
- Digestión adecuada.
- Menor inflamación.
- Mejor salud intestinal.
El papel de la fibra
La fibra alimentaria constituye uno de los nutrientes más importantes para las bacterias beneficiosas.
Las principales fuentes incluyen:
- Verduras.
- Frutas.
- Cereales integrales.
- Legumbres.
- Frutos secos.
Su consumo favorece la producción de metabolitos beneficiosos para la mucosa intestinal.
Probióticos
Los probióticos son microorganismos vivos que pueden aportar beneficios cuando se administran en cantidades adecuadas.
Entre los más estudiados destacan:
- Lactobacillus.
- Bifidobacterium.
- Saccharomyces boulardii.
Diversos estudios sugieren que pueden contribuir a acelerar la recuperación intestinal en determinadas circunstancias.
Prebióticos
Los prebióticos son sustancias utilizadas selectivamente por microorganismos beneficiosos.
Entre los más conocidos encontramos:
- Inulina.
- Fructooligosacáridos.
- Galactooligosacáridos.
Su consumo favorece el crecimiento de bacterias protectoras.
Reparación de la barrera intestinal
La recuperación no depende únicamente de la microbiota.
También resulta necesario restaurar la integridad de la mucosa intestinal.
Este proceso implica:
- Regeneración epitelial.
- Normalización inmunitaria.
- Recuperación funcional.
- Restablecimiento del equilibrio microbiano.
15.15 Sueño, estrés y recuperación
Factores aparentemente alejados de la infección también influyen sobre la salud intestinal.
Entre ellos destacan:
- Sueño adecuado.
- Gestión del estrés.
- Actividad física moderada.
Estos elementos participan activamente en la regulación inmunitaria y en la estabilidad de la microbiota.
Prevención desde la perspectiva One Health
La prevención moderna reconoce que la lucha contra Salmonella requiere actuar simultáneamente sobre:
- Salud animal.
- Medio ambiente.
- Recursos hídricos.
- Producción alimentaria.
- Salud humana.
Esta visión integrada permite abordar las causas profundas de la transmisión.
- Una inversión en salud futura
Las medidas preventivas no solo reducen el riesgo de salmonelosis.
También contribuyen a:
- Disminuir otras infecciones alimentarias.
- Reducir el uso de antibióticos.
- Limitar la resistencia antimicrobiana.
- Mejorar la salud digestiva global.
La prevención beneficia tanto al individuo como a la comunidad.
Más allá de la curación
La recuperación completa implica mucho más que la desaparición de la diarrea o la fiebre.
Supone restaurar:
- El ecosistema intestinal.
- La barrera mucosa.
- La función inmunitaria.
- El equilibrio fisiológico.
Este enfoque integral representa una de las grandes aportaciones de la investigación moderna sobre microbiota y salud digestiva
Conclusión final
Salmonella es mucho más que una bacteria asociada a intoxicaciones alimentarias. Su historia, biología y capacidad de adaptación la convierten en uno de los microorganismos más importantes y estudiados de la microbiología moderna.
Desde las posibles epidemias que afectaron a las civilizaciones antiguas hasta los actuales sistemas de vigilancia genómica capaces de rastrear brotes internacionales en tiempo real, la relación entre Salmonella y la humanidad ha acompañado la evolución de la medicina, la salud pública y la seguridad alimentaria durante siglos.
La extraordinaria diversidad del género, con miles de serotipos distribuidos por todo el mundo, explica su capacidad para colonizar múltiples especies animales, persistir en el medio ambiente y alcanzar al ser humano a través de complejas cadenas de transmisión.
Su éxito biológico no es casual. La combinación de:
- Factores de virulencia sofisticados.
- Movilidad mediante flagelos.
- Adhesión eficiente al intestino.
- Sistemas de secreción tipo III.
- Supervivencia intracelular.
- Formación de biofilms.
Esto le permite superar las defensas del organismo y establecer infecciones que van desde una gastroenteritis autolimitada hasta cuadros sistémicos potencialmente mortales.
La salmonelosis no tifoidea continúa siendo una de las enfermedades transmitidas por alimentos más frecuentes del planeta, mientras que la fiebre tifoidea sigue representando un importante problema sanitario en numerosas regiones donde el acceso al agua potable y al saneamiento continúa siendo limitado.
El caso histórico de Typhoid Mary demostró que la epidemiología de las enfermedades infecciosas es mucho más compleja de lo que parecía, introduciendo conceptos fundamentales como los portadores asintomáticos y la vigilancia sanitaria moderna.
Por otro lado, la globalización alimentaria ha transformado profundamente la epidemiología de Salmonella. Hoy sabemos que un problema localizado en una granja, una instalación de procesado o una fuente de agua contaminada puede afectar a consumidores situados a miles de kilómetros de distancia.
Sin embargo, uno de los desafíos más preocupantes es la creciente resistencia antibiótica. La aparición de cepas MDR y XDR, especialmente en Salmonella Typhi, constituye una advertencia sobre los riesgos asociados al uso inadecuado de los antimicrobianos y sobre la necesidad de adoptar estrategias globales de control.
Al mismo tiempo, las investigaciones más recientes han ampliado nuestra comprensión del papel que desempeña la microbiota intestinal en la prevención y evolución de la infección. Hoy sabemos que la resistencia a la colonización, la integridad de la barrera intestinal y el equilibrio inmunitario son factores tan importantes como la propia presencia de la bacteria.
Esta nueva visión permite comprender que la lucha contra Salmonella no depende únicamente de eliminar al microorganismo, sino también de fortalecer las defensas naturales del huésped y preservar la salud del ecosistema intestinal.
La prevención sigue siendo la herramienta más poderosa frente a esta infección. Las medidas de higiene, la manipulación segura de alimentos, la vigilancia veterinaria, la calidad del agua y la educación sanitaria continúan siendo fundamentales para reducir la carga global de enfermedad.
En este contexto, el enfoque: One Health, adquiere una importancia especial.
La salud humana, la salud animal y la salud ambiental forman parte de una misma realidad interconectada. Comprender esta relación es esencial para controlar no solo la salmonelosis, sino también muchas otras enfermedades emergentes del siglo XXI.
En definitiva, Salmonella representa un ejemplo extraordinario de cómo un microorganismo puede influir simultáneamente en la microbiología, la medicina clínica, la seguridad alimentaria, la epidemiología y la salud pública global.
Su estudio nos recuerda que la prevención, la vigilancia científica y la cooperación internacional siguen siendo nuestras mejores herramientas para convivir de forma segura con un mundo microbiano tan complejo como fascinante.
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